Con un furcio, la indefinición sobre Perú y la queja uruguaya, Argentina se despidió de la presidencia de la Celac

Con un furcio, la indefinición sobre Perú y la queja uruguaya, Argentina se despidió de la presidencia de la Celac

Con un furcio, la indefinición sobre Perú y la queja uruguaya, Argentina se despidió de la presidencia de la Celac

Con un furcio, la indefinición sobre Perú y la queja uruguaya, Argentina se despidió de la presidencia de la Celac

Para alivio del gobierno nacional, la cumbre de la Comunidad de los Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) se llevó a cabo sin ningún sobresalto y Argentina se despidió de la presidencia pro témpore en manos del primer ministro de San Vicente y las Granadinas, Ralph Gonsalves.

Con cierto hermetismo durante la jornada, los jefes de estado y de gobierno, sus delegaciones y otros invitados desfilaron por el hotel Sheraton de Buenos Aires, ante una multitud de periodistas, camarógrafos y fotógrafos. Solo faltó la presencia de uno de los 33 que componen el mecanismo intergubernamental: Nicolás Maduro, quien declinó la invitación que le había hecho Alberto Fernández por temor a ser detenido.

La ausencia física del presidente de Venezuela, sobre quien pesan investigaciones por las violaciones a los derechos humanos, desactivó algunas de las protestas planificadas frente a la sede del encuentro en el barrio porteño de Retiro. Del otro lado del vallado, su canciller, Yván Gil Pinto, tomaba notas durante el discurso inaugural del entonces presidente pro témpore de Celac, Alberto Fernández. Su pulso se aceleró luego del furcio del presidente argentino en el que confundió la Celac con la Cumbre de las Américas, celebrada el año pasado en la ciudad de Los Ángeles.

Manifestaciones por la cumbre de CELAC.

Celac versus OEA

El mandatario argentino rápidamente se corrigió y fue reemplazado por el segundo orador, Santiago Cafiero, quien poco después tuvo que aclarar un escándalo que trascendió durante el plenario y lo salpicó de costado, luego de que se filtrara una conversación privada de su par de Chile presente en la cumbre, Antonia Urrejola, en el que junto a parte de su equipo cuestionaron al embajador argentino Rafael Bielsa.

Volviendo al fallido de Fernández. Sin quererlo, el presidente argentino daría pie a uno de los debates que persistieron durante el plenario: la narrativa que sostiene la contraposición ideológica entre Estados Unidos, por un lado, y sus detractores por el otro, como Venezuela, Nicaragua y Cuba. Un asunto que divide a la región e incomodó a los mandatarios que mantuvieron posturas ambivalentes.

Sobre este tema se pronunció Luis Lacalle Pou, otra de los protagonistas de la jornada. El presidente uruguayo fue uno de los pocos que salió después del almuerzo a dar declaraciones a la prensa, sorprendió justo en el momento en el que se renovaba el café en el Salón Pampa del hotel. En una improvisada conferencia, el mandatario precisó que su país avanzará en el acuerdo con China “con o sin el Mercosur” y pidió “no volver a los clubes ideológicos”.

“Algunos discursos tienen un profundo contenido ideológico que es entendible y respetable. Si creo que cualquier organismo, espacio que se genere, si lo que los une es la ideología es de corta vida. Si es de corta vida no genera confianza. Pasos cortos y concretos que den sustento sino son un grupo político que vuelven a sus casas y no pasó nada”, afirmó Lacalle Pou. El encargado de bajarle el tono a las declaraciones del uruguayo fue el jefe del estado colombiano, Gustavo Petro. quienpasadas de las 18 dio una conferencia de prensa.

Luis Lacalle Pou y Alberto Fernández.

La participación virtual de Maduro

Por su parte, desde Caracas, Maduro planteó la necesidad de transformar la Celac, un foro de concertación política, en un organismo internacional al estilo de la Organización de los Estados Americanos (OEA), bajo la órbita de Estados Unidos y reivindicada por ese país, que además hizo un llamado a “fortalecer la integración” en la previa a la cumbre latinoamericana y caribeña.

“Ratifiqué la propuesta de que la CELAC tenga una estructura organizativa propia, con una poderosa Secretaría General“, aseveró Maduro al participar de manera virtual. “No habrá amenaza ni agresión que pueda detener la ola progresista que se ha levantado en América Latina y el Caribe”, agregó.

Si bien el mexicano Andrés Manuel López Obrador valoró el conjunto de “todos los países” de América, incluyendo los anglosajones, según declaró antes de viajar a Argentina, gran parte de los gobiernos progresistas de América Latina cuestionaron al organismo conducido por Luis Almagro por su inacción durante la crisis política que forzó la salida de Evo Morales en 2019. 

El regreso de Brasil

Lula da Silvase mostró cauto respecto a temas que causan divisiones como la legitimidad del gobierno de Dina Boluarte en Perú o la crisis en Venezuela, en especial tras la cancelación de la bilateral con Maduro. “Le cayó mal a Brasil que Venezuela se baje de la bilateral”, indicaron fuentes de cancillería sin dar más detalles sobre los motivos subyacentes. En lo que será el segundo país en visitar tras haber asumido el 1 de enero, Lula se reunirá en Montevideo con el uruguayo Lacalle Pou, un encuentro clave de cara al futuro del Mercosur.

Lula da Silva y Alberto Fernández.

“Fuerza, Perú”

En las inmediaciones del hotel decenas de manifestantes pedían a los representantes latinoamericanos una solución para la crisis política en Perú que ya lleva más de 60 muertos desde que estalló en diciembre de 2022. “Defendamos la democracia. Fuerza Perú“, rezaba una de las pancartas. Otras directamente apuntaban contra la presidenta Dina Boluarte: “No hay diálogo con un gobierno que asesina”; “Se están cometiendo crímenes de lesa humanidad”.

La crisis desatada en Perú tras la destitución de Pedro Castillo y la asunción de su vicepresidenta fue uno de los puntos calientes de la jornada, a pesar de que el tema estuvo ausente en la Declaración de Buenos Aires, el documento final de la séptima cumbre de CELAC. El colombiano Gustavo Petro, en conferencia de prensa, cuestionó la detención indefinida del expresidente peruano. “¿Cómo puede haber un presidente preso sin que haya sentencia, que haya perdido sus funciones constitucionales?”, cuestionó, mientras que AMLO calificó de “injusta” la detención.

CD / ED

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