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Aubrey Tomás Villegas
25 de mar, 2025, 12:58
Los últimos Juegos Panamericanos hechos en el Argentina dejaron 40 medallas de oro para la delegación albiceleste, pero hubo dos que marcaron la historia de un deporte y todo lo que vino años después.
Pablo Lombi, jugador del seleccionado masculino, se retrotrajo en el tiempo para narrar sus recuerdos de aquel certamen: “Lo primero que me viene a la mente fue el gol de la final, de Fernando Falchetto, y todo lo que rodeó a ese Panamericano. La convivencia, los momentos compartidos con otros deportes, pero relacionado a hockey… el gol de Falchetto, el 1-0 que nos dio el triunfo y el título”.
Las Leonas y Los Leonas (por ese entonces, seleccionados de damas y caballeros de hockey sobre césped) se consagraron campeones panamericanos un 25 de marzo de 1995, tras vencer por 3 a 2 a Estados Unidos y 1 a 0 Canadá, respectivamente.
Pablo Lombi, uno de los artífices del hito en la ciudad balnearia, se refirió a ese momento de su carrera y las imágenes que no borrará jamás de su cabeza: “La sensación de conseguir una medalla de oro es increíble, a veces es indescriptible, y más en experiencias que compartís con atletas de todo el continente, de todos los deportes, generás un montón de nuevos amigos. Cuando uno lo describe nunca está conforme con todo lo que dice, es como que hay una parte que no la puede contar, que es lo que se vive”.
Vanina Oneto, máxima artillera del campeonato de damas con diez tantos, prestó su memoria para recordar aquel torneo: “De Mar del Plata 95 no tengo un solo pensamiento, tengo como el video hecho en mi cabeza. Muchos recuerdos de todos momentos increíbles, desde la Villa, el desfile inaugural en la cancha con todos los jugadores de la selección de fútbol, que era la primera vez que compartíamos un evento con ellos. El estadio de hockey explotado y personas quedándose afuera de la cantidad de gente que había”.
Vana, referente del Seleccionado y del Club San Fernando, también trajo al presente aquel flashback de encontrarse en el medio del campo con toda la institución (de la Zona Norte de Buenos Aires) acompañándola: “Tengo una visión clarísima de que, en la final, me tocó hacer un gol, salí corriendo y atrás estaba todo mi equipo. No solo las mujeres y los varones, era todo el hockey de Sanfer. Una marea humana de San Fernando, y de gente conocida, porque vos girabas la cabeza y empezabas a ver las comitivas de todos los clubes, alentando el deporte que uno ama, fue maravilloso”, manifestó Oneto.
«Era un sueño hecho realidad»
Pablo no fue el único Lombi partícipe de ese memorable campeonato, sino que también Jorge, su hermano y máximo goleador de Los Leones, fue parte del certamena: “Desde las inferiores de Ciudad que vengo compartiendo, fue uno de los primeros torneos que nos toca jugar juntos con la camiseta argentina, y es muy lindo tener esa vivencia, en especial porque son objetivos que, como en toda familia y en todos los hermanos, es el deseo de poder compartir viajes, experiencias y mucho más un Panamericano o un Juego Olímpico”.
“Fue la primera vez que sentí la ayuda constante de la tribuna, el aliento sin parar, el fervor que bajaba el público, la pasión con la que se vivía en esos Juegos. No solo la alegría nuestra, sino que todos los de alrededor estaban felices. Era como el sueño hecho realidad, esa cancha que estaba recién estrenada, con ese estadio que en un momento hasta pensamos si se iba a llenar y después la gente se quedaba afuera. Es un recuerdo hermoso”, selló Vanina.