Por Redacción Vive Click 25 de febrero de 2026
Este próximo 24 de marzo no será un aniversario más. Se cumplen 50 años del golpe de Estado de 1976 y, bajo la consigna «50 años después, florecerán pañuelos», Argentina se prepara para una jornada que promete ser multitudinaria en la Plaza de Mayo y en todas las plazas del país, incluyendo puntos clave como La Plata y el interior.
Un aniversario redondo y simbólico
La cifra de los 50 años marca un cambio de era. Con la mayoría de los genocidas ya juzgados o fallecidos, y con las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en una etapa de traspaso generacional, el foco de este 2026 está puesto en la juventud.
- El legado: La campaña busca que el pañuelo blanco no sea solo un símbolo del pasado, sino una bandera activa de derechos actuales.
- La convocatoria: Se espera que la movilización supere récords de asistencia, uniendo a organismos históricos con movimientos sociales y estudiantiles.
La mirada crítica: Memoria en tiempos de debate
Sin embargo, este aniversario llega en un contexto político particular, donde el consenso sobre lo ocurrido hace medio siglo parece estar bajo fuego:
- La disputa por el relato: Sectores del arco político actual han vuelto a poner en duda cifras y responsabilidades, lo que ha generado una reacción defensiva y más intensa por parte de los organismos de Derechos Humanos.
- El rol del Estado: Mientras el oficialismo mantiene una postura de «revisión histórica», las organizaciones denuncian un desfinanciamiento en áreas de preservación de sitios de memoria.
- ¿Memoria o Justicia? Tras 50 años, el debate gira en torno a si la sociedad argentina ya ha procesado su trauma o si las heridas siguen abiertas debido a la falta de respuestas sobre el destino de muchos de los desaparecidos.
Actividades en CABA y La Plata: Se prevén vigilias culturales desde la noche del 23, con intervenciones artísticas que buscan «florecer» los espacios públicos con la imagen del pañuelo.
El significado de «Florecer»
La metáfora de las flores y los pañuelos intenta transmitir que, pese al paso del tiempo, la búsqueda de identidad (representada por la recuperación de nietos) y la demanda de justicia siguen vigentes. Es un recordatorio de que la democracia, aunque consolidada, requiere un ejercicio de memoria constante para no repetir ciclos de violencia.
Este 24 de marzo, las calles de Argentina volverán a ser el escenario de una de las mayores manifestaciones de identidad política y social del mundo. A 50 años, el eco del «Nunca Más» resuena con una fuerza renovada.




