Autoridades de Neuquén y de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) se reunieron en la Casa del Neuquén en CABA para definir acciones que permitan reactivar la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP), inactiva desde hace ocho años. Se analizan alternativas de financiamiento, continuidad del contrato de conservación y potenciales compradores internacionales.
El ministro de Planificación, Innovación y Modernización de Neuquén, Rubén Etcheverry, y el gerente general de la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería (ENSI), Alexander Berwyn, mantuvieron este jueves un encuentro en la Casa del Neuquén en Ciudad Autónoma de Buenos Aires con autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), encabezadas por su presidente Germán Guido Lavalle.
La reunión tuvo como eje central la reactivación de la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) de Arroyito, paralizada desde hace ocho años. Actualmente, la ENSI opera la planta bajo contrato de conservación, mientras que la CNEA es propietaria del activo.
Uno de los temas principales fue la demora de la CNEA en el envío de fondos, lo que afecta los pagos de salarios y proveedores. Frente a esta situación, se analizaron distintas alternativas, entre ellas:
La búsqueda de compradores de agua pesada en el mercado internacional.
Opciones de financiamiento para garantizar el funcionamiento.
La continuidad del contrato de conservación de la PIAP con nuevos términos.
El pago de la deuda pendiente del organismo nacional.
Etcheverry destacó que “se trabaja en varias alternativas para sostener la planta y buscar su reactivación productiva”, y adelantó que en las próximas semanas se prevé un nuevo encuentro para seguir avanzando.
Por su parte, Lavalle calificó la reunión como “muy positiva” y subrayó que “hay un mercado internacional que demanda agua pesada y está la voluntad de todos en que eso pueda ocurrir”. Sin embargo, advirtió que “es una tarea compleja porque la planta lleva ocho años sin actividad, lo que requiere ingeniería, financiamiento y un gran trabajo conjunto”.
La PIAP, ubicada en Arroyito, es considerada una instalación estratégica para el desarrollo energético del país y su eventual reactivación podría posicionar a Neuquén en un mercado internacional en crecimiento.