
Barcelona
Los problemas con los trenes Talgo que realizaban el servicio del AVE de bajo coste de Renfe entre Barcelona y Madrid han llevado a la operadora pública a tomar la decisión de retirarlos de la circulación. Pero en lugar de cambiarlos por otros, la compañía ha optado por aprovechar para suprimir la marca Avlo del corredor ferroviario más cotizado y fiarlo todo a la marca AVE, la de toda la vida.
A partir del lunes 8 de septiembre, la oferta de Renfe entre las dos grandes ciudades españolas se centralizará bajo la marca AVE y se hará únicamente con trenes de la serie 103 de Siemens. El origen en la reorganización del servicio se encuentra a finales de julio, cuando saltaron todas las alarmas al detectar una fisura en un elemento del bogie tractor de un tren de la serie 106 de Talgo. Su fabricación acumuló importantes retrasos y las unidades apenas llevaban un año en servicio.
El mismo día que se detectó esa preocupante anomalía se retiraron inmediatamente los cinco convoyes con los que se operaban las cinco circulaciones por sentido del servicio Avlo entre Barcelona y Madrid. Con el paso de las semanas, vista la gravedad de la situación, la decisión temporal se ha acabado convirtiendo en definitiva. Los trenes estrenados en mayo del año pasado, con cinco asientos por fila y sin cafetería, no volverán a la estación de Sants y la marca Avlo será borrada por completo.

Un tren de la serie 106 de Talgo que prestaba el servicio de Avlo en la estación de Sants
Mané Espinosa
Las diez circulaciones en total que se hacían bajo la marca Avlo con trenes Talgo mantendrán las mismas frecuencias y horarios, pero pasarán a ser en los más fiables AVE de Siemens. A los que ya tienen billetes comprados no les afectará, pero el cambio se notará en los precios. Mientras que el coste medio de un billete de AVE entre Barcelona y Madrid es de 61,9 euros, el de Avlo estaba en los 37,8 euros, según el último informe de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Reubicación de los pasajeros
El cambio no supondrá la cancelación de ningún tren. Los clientes de Renfe que tengan billetes ya comprados para viajar en un tren Avlo en fechas posteriores al domingo 7 de septiembre serán reubicados con las mismas condiciones previas, según fuentes de la compañía ferroviaria. Cambiará su asiento, porque pasarán a hacer el trayecto en un tren AVE, que tiene distinta distribución, pero la hora de salida seguirá siendo la misma. Aquellos que hubiesen adquirido el complemento de selección de asiento, recibirán un reintegro en su totalidad.
Aunque el motivo son los problemas técnicos de los trenes de Talgo, la compañía presidida por Álvaro Fernández de Heredia camufla la desaparición del Avlo entre Barcelona y Madrid como una reorganización del servicio porque consideran que el AVE “se adapta mejor a las características del trayecto y a las necesidades del perfil del viajero corporativo”, muy habitual en este corredor pero cada vez menos mayoritario.
De hecho, la creación de Avlo fue la estrategia de Renfe para adaptarse a la liberalización del mercado con la entrada de Ouigo e Iryo y la correspondiente reducción de precios y democratización del servicio. Con precios especiales para familias y grupos grandes, como Ouigo, impulsó la captación de pasajeros que se desplazan por ocio en lugar de por trabajo y que asumen unas condiciones más propias de una aerolínea que de una compañía ferroviaria tradicional en cuestiones como la medida limitada de las maletas.
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El encarecimiento del precio medio del billete al suprimir la marca Avlo supone un nuevo perjuicio de Renfe sobre los catalanes, que dejan de disponer de trenes de bajo coste de alta velocidad a Madrid a la vez que ven como las dos rutas que conectan Catalunya con el sur de Francia (y algún día debían llegar a París) están en el punto de mira del presidente, partidario de suprimir la conexión internacional con Barcelona. Todo ello, mientras el servicio de Rodalies sufre una incidencia tras otra y las mejoras prometidas derivadas de las obras nunca acaban de trasladarse al viajero.
La polémica serie 106 de Talgo seguirá circulando, de momento, sin problemas en las líneas de alta velocidad que conectan Madrid con Galicia y con Andalucía, donde se han dado otros problemas pero no los del corredor Barcelona-Madrid. Los cinco convoyes apartados, a su vez, deberán ser reparados por Talgo ya que se encuentran en el periodo de garantía.