El Departamento de Estado confirmó en primicia a NTN24 que el secretario Rubio visitará este viernes el Comando Sur de los Estados Unidos (USSOUTHCOM por sus siglas en inglés) justo antes de su cuarto viaje a América Latina.
El encuentro pone de relieve la crucial intersección entre la diplomacia y la defensa para impulsar los objetivos de política exterior de «América Primero».
El Comando Sur, cabe resaltar, es uno de los once comandos del Departamento de Defensa del país norteamericano y tiene su sede en Doral, Florida a menos de dos kilómetros de Miami.
La entidad se encarga de planificar operaciones militares y coordinar la cooperación en defensa y seguridad en Centroamérica, Sudamérica y el Caribe y tiene bajo su responsabilidad a países como Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina, Perú, Chile, Cuba, Haití, República Dominicana y Centroamérica completa.
Algunas de las misiones principales del USSOUTHCOM son la Cooperación en seguridad, es decir, el entrenamiento y apoyo a ejércitos aliados, así como intercambios militares y la lucha contra el narcotráfico y crimen organizado.
Ese apoyo a operaciones antidrogas e inteligencia sobre redes criminales transnacionales va de la mano con las recientes medidas de la administración del presidente estadounidense Donald Trump para combatir a las organizaciones criminales como el Cartel de los Soles, encabezado por Nicolás Maduro.
Además de haber aumentado la recompensa por el jefe del régimen venezolano a 50 millones de dólares por información que contribuya para su captura, Estados Unidos desplegó una ofensiva hace cerca de dos semanas en el sur del Mar Caribe.
Esa ofensiva es parte del esfuerzo de la Unión Americana para proteger su seguridad estratégica y combatir el narcotráfico que ha afectado al país en los últimos años.
El lunes el USS Lake Erie, un crucero de misiles guiados, y el USS Newport News, un submarino nuclear de ataque rápido, fueron sumados a la flota despegada, a la que la semana pasada también se sumó un escuadrón anfibio, según pudo confirmar Reuters.
El mandatario republicano ha hecho de la represión de los carteles de la droga un objetivo central de su Gobierno, parte de un esfuerzo más amplio para limitar la migración y asegurar la frontera sur de Estados Unidos.
Si bien los buques de la Guardia Costera y la Armada operan regularmente en el Caribe, esta acumulación es significativamente mayor que los despliegues habituales en la región.
Aunque no está claro cuál será exactamente su misión, el Gobierno Trump ha informado que ahora puede utilizar a los militares para ir tras los carteles de la droga y los grupos criminales y ha ordenado al Pentágono que prepare opciones.
La Casa Blanca, entretanto, anticipó el jueves que Trump estaba dispuesto a utilizar «todos los recursos para impedir que las drogas inunden nuestro país».
El régimen venezolano, por su parte, señaló la semana pasada que enviaría 15.000 soldados a estados de su frontera occidental para combatir a grupos de narcotraficantes y convocó a un alistamiento a la milicia, jornada que algunos medios como EVTV Miami reportaron como un «fracaso» por la poca asistencia.