La recta final del embarazo de Rocío Marengo se vio atravesada por un momento de preocupación que sacudió al mundo del espectáculo. La modelo, que espera a su primer hijo junto a Eduardo Fort, fue internada en el Sanatorio Otamendi luego de que los médicos detectaran “algunas cositas que preocuparon” durante un control de rutina. La noticia fue confirmada en Intrusos (América TV) por la periodista Paula Varela, quien se comunicó directamente con Rocío para conocer su estado.

Según detalló Varela, Marengo cursa la semana 33 de gestación y el bebé ya pesa 2,450 kilos, un dato que aporta calma en medio de la alerta médica. “Fue a un chequeo con el obstetra y vieron algunas cosas que les preocuparon, entonces prefirieron dejarla internada. Está acompañada por Eduardo y varias amigas, todo está bajo control”, explicó la panelista. La internación, que ya lleva más de 48 horas, se decidió como medida preventiva para evitar complicaciones y garantizar un seguimiento más cercano.
Este episodio se suma a otro susto que Rocío atravesó hace un mes, cuando los médicos le indicaron reposo absoluto por un hematoma. En aquel momento, la actriz confesó su angustia: “Me asusté porque me dieron un pequeño reposo. A cada rato le pregunto a Bebito: ‘Dame una señal, decime que estás bien’. Pa pa, patea”.
Ahora, desde la clínica, Rocío decidió hablar para llevar tranquilidad a sus seguidores. En una historia de Instagram, publicó una foto desde la cama del sanatorio y escribió: “Hola a todos! Queremos contarles que con Bebito estamos re bien!! Sé que muchos nos quieren y se preocupan, por eso quise evitar contar que estamos internados. Con Bebito estamos haciendo un reposo absoluto para evitar contracciones y que se adelante el parto. Estar con atención de primera me hace sentir segura y tranquila. Serán unos días más y a casa a ultimar detalles para recibirlo con todo el amor”.

El mensaje, acompañado por la ubicación del Sanatorio Otamendi, refleja la calma que intenta transmitir en medio de la situación. La modelo aclaró que la internación busca prevenir contracciones y adelantamiento del parto, algo habitual en embarazos avanzados cuando surgen indicadores que requieren control estricto.
Mientras tanto, Rocío se mantiene activa en redes, agradeciendo el cariño de sus seguidores y mostrando su entusiasmo por la llegada del bebé. “Estamos ultimando detalles para recibirlo con todo el amor”, escribió, dejando en claro que, pese a los nervios lógicos de una madre primeriza, confía en el equipo médico y en que todo saldrá bien.
El contexto familiar no es sencillo: Eduardo Fort enfrenta un conflicto judicial por una deuda alimentaria con su ex pareja, lo que lo mantiene en el centro de la escena mediática. Sin embargo, según confirmaron en Intrusos, el empresario acompaña a Rocío “al pie del cañón” durante esta internación.
Por ahora, la indicación es reposo absoluto y observación durante algunos días más. Si todo evoluciona como hasta ahora, Rocío recibirá el alta para continuar la cuenta regresiva hacia el nacimiento de su hijo, un sueño que persiguió durante años y que está a punto de concretarse.

