Netflix volvió a apostar por el thriller europeo y esta vez acertó de lleno. La agente encubierta, una miniserie danesa de apenas seis episodios, se posicionó rápidamente entre lo más visto gracias a una combinación precisa de suspenso, drama personal y operaciones secretas en las sombras. Su narrativa compacta y su estética fría —propia del noir escandinavo— la convierten en una opción ideal para quienes buscan una historia intensa que se consume en pocas horas.
La serie sigue a Tea Lind, interpretada por Clara Dessau, una joven que ve derrumbarse su carrera cuando es expulsada de la Academia de Policía danesa. Pero lo que parecía un final definitivo se transforma en una oportunidad inesperada cuando Folke, director de la Policía e Inteligencia (PET), le ofrece una misión encubierta que podría cambiarlo todo: infiltrarse en la vida de Ashley, una joven vinculada a un poderoso imperio de drogas manejado por su novio.

Desde ese punto, la historia se adentra en las complejidades del espionaje moderno, pero con un enfoque diferente: lejos de centrarse en grandes operativos o secuencias espectaculares, la tensión surge de la relación que Tea construye con su objetivo. Lo que debía ser una estrategia profesional se vuelve un vínculo ambiguo y peligroso que confunde sus lealtades. La amistad que crece entre ambas mujeres se convierte en el núcleo emocional de la trama y en el motor del conflicto moral que atraviesa la serie.
Samanou Acheche Sahlstrøm, director conceptual del proyecto, reveló que lo que más lo atrajo de esta historia fue su dimensión humana. “Explora las complejidades de la identidad y la lealtad bajo presión extrema. Siempre quise trabajar en un policial donde los personajes estuvieran por encima de la acción”, explicó. Ese enfoque se siente en cada episodio: el suspenso está menos en las balas y más en las decisiones que las protagonistas toman mientras la línea entre el bien y el mal se desdibuja.
El elenco acompaña con interpretaciones sólidas que profundizan la historia. Maria Cordsen brilla como Ashley, vulnerable pero impredecible. Nicolas Bro, conocido por War Horse, interpreta a Folke, un estratega que utiliza a Tea como pieza clave en un tablero mucho más grande. Completan el reparto Afshin Firouzi, Soheil Bavi y Arian Kashef, caras habituales del cine y la televisión danesa.

En cuanto a la recepción de la crítica, las opiniones están divididas. Para Ready Steady Cut, la serie “no ofrece nada nuevo, pero la tensión está tan bien construida que funciona a la perfección”. Heaven of Horror elogió al reparto y su química. Sin embargo, Decider consideró que la narrativa es “predecible” y DM Talkies cuestionó la promoción, asegurando que la campaña prometía más acción de la que realmente aparece en pantalla.
Filmada íntegramente en Copenhague, La agente encubierta utiliza la ciudad como un personaje más. Sus calles lluviosas, sus puentes, los edificios de vidrio y los barrios industriales crean una atmósfera cargada de peligro y soledad, perfecta para una historia donde cada mirada puede esconder una amenaza.
Con una duración breve, un enfoque íntimo del espionaje y un duelo actoral femenino que sostiene toda la propuesta, La agente encubierta se consolida como uno de los thrillers europeos más comentados del momento.

