
(Desde Washington, Estados Unidos) Donald Trump respalda al candidato Nasry Asfura por su cuestionamiento directo a Venezuela, Cuba y China, que tienen mucha influencia en Honduras a través de los acuerdos públicos y secretos que cerraron con la actual presidenta Xiomara Castro.
Trump tiene un plan definido respecto al dictador Nicolás Maduro: le dio un ultimatum para que abandone Caracas en el corto plazo, y apoyará a todos los líderes regionales que condenen al régimen caribeño.
Asfura -candidato presidencial por el Partido Nacional– encabeza esa lista de buena fe en Honduras, y ya adelantó que enfriará las relaciones diplomáticas con Maduro si triunfa hoy en los comicios.
-¿Cómo cree que será su relación con los regímenes dictatoriales en Venezuela, Cuba y Nicaragua?-, le preguntó Infobae a Asfura
–Nuestra ideología respeta a la democracia, la inversión privada, la propiedad y los derechos humanos. No comparto nada con los tres regímenes que usted mencionó. Nuestro mayor socio comercial son los Estados Unidos, y yo buscaré hacer que esas relaciones sean más fuertes y más grandes cada día.
El otro candidato opositor en Honduras es Salvador Nasralla, que fue vicepresidente de Castro y siempre respaldó su alineamiento con Venezuela, Cuba, Nicaragua, Irán y Rusia.
Trump no espera nada de Nasralla, y por eso descartó su nombre en una declaración política que posteó en la red Truth Social.
“La democracia está en tela de juicio en las próximas elecciones en el hermoso país de Honduras el 30 de noviembre. ¿Maduro y sus narcoterroristas tomarán el control de otro país como lo hicieron con Cuba, Nicaragua y Venezuela? Quien defiende la democracia y lucha contra Maduro es Tito Asfura, candidato presidencial del Partido Nacional“, posteó Trump en su red social.
Y completó: “Tito fue el exitoso alcalde de Tegucigalpa, donde llevó agua potable a millones de personas y pavimentó cientos de kilómetros de carreteras. Su principal oponente es Rixi Moncada, quien dice que su ídolo es Fidel Castro. Normalmente, la gente inteligente de Honduras la rechazaría y elegiría a Tito Asfura, pero los comunistas intentan engañar al pueblo presentando a un tercer candidato, Salvador Nasralla“.
Durante más de 80 años, Honduras mantuvo relaciones diplomáticas con Taiwan, pero Castro llegó al poder y terminó con esa histórica relación bilateral.
La presidenta hondureña optó por alinearse con Beijing, y a cambio recibió millones de dólares en créditos blandos para educación, agricultura y energía.
“Las relaciones entre China y Honduras experimentarán un desarrollo sano y estable, navegando hacia un futuro brillante”, sostuvo Xi cuando recibió a Castro en visita oficial.
Asfura quiere recuperar los vínculos diplomáticos con Taiwan, y esa decisión geopolítica apalancó el respaldo electoral de Estados Unidos.
Trump considera a China su enemigo global, y la posición del candidato presidencial facilitará su estrategia si sucede a Castro.

Asfura también tiene previsto normalizar las relaciones diplomáticas con Israel. Xiomara Castro dejó en el limbo institucional al embajador que Benjamín Netanyahu envió a Tegucigalpa, y Asfura ya dejó trascender que recuperará los vínculos diplomáticos con Jerusalén.

Trump diseñó una estrategia geopolítica en América Latina que apunta a acorralar a las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua, aplacar la influencia regional de China, Rusia, Corea del Norte e Irán y derrotar a los carteles del narcotráfico que comercializan sus cargamentos de fentanilo y cocaína en Estados Unidos.
Desde el comienzo de su mandato, Trump sumó a Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), Nayib Bukele (El Salvador) y Santiago Peña (Paraguay) en su estrategia local, y hace pocas semanas añadió a Rodrigo Paz, presidente de Bolivia.
Ahora apostó por Asfura, el candidato presidencial del Partido Nacional. Trump estará en la Casa Blanca cuando se conozcan los resultados electorales, que pueden marcar el final de la experiencia populista de Xiomara Castro.

