El laurel para atraer la riqueza vuelve a ganar protagonismo en 2026. Usado en rituales de Feng Shui, se lo asocia con prosperidad, protección energética y abundancia material.
Foto: Archivo.
Redacción El País
Las creencias populares y las corrientes orientales coinciden en algo: ciertos elementos naturales funcionan como disparadores simbólicos de la abundancia económica. Entre ellos, el laurel para atraer la riqueza ocupa un lugar destacado.
Más allá de su uso en la cocina, esta hoja cargada de historia se utiliza desde hace siglos como amuleto de prosperidad, triunfo y buena fortuna, y en 2026 vuelve a instalarse como un gesto simple para atraer lo que deseamos.
El ritual del laurel según el Feng Shui
Dentro del Feng Shui, el laurel actúa como un activador de la energía del dinero. La recomendación más difundida es llevar una o dos hojas de laurel en la cartera, billetera o mochila, siempre en un espacio donde también haya dinero.
No cualquier hoja sirve: debe estar entera, en buen estado y conservar su aroma natural, ya que eso simboliza vitalidad y circulación energética.
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El ritual se completa con un momento de intención consciente. Se sugiere limpiar la hoja, tomarla entre las manos, cerrar los ojos y visualizar objetivos claros vinculados a la riqueza, el trabajo o la estabilidad financiera. Luego, se guarda junto a un billete, reforzando la idea de atracción y crecimiento.
Renovar la energía y evitar el estancamiento
Uno de los puntos clave del ritual del laurel en la cartera es la renovación. Especialistas en espiritualidad recomiendan cambiar las hojas una vez por mes para evitar que la energía se estanque. Este gesto, aunque sencillo, funciona también como recordatorio mental de las metas económicas que se buscan alcanzar.
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En el caso específico de la billetera, existe una variante: colocar tres hojas de laurel dobladas junto a un billete. Según la tradición, esta combinación no solo atrae dinero, sino que también protege la salud y favorece el bienestar emocional. Una regla básica acompaña el ritual: evitar llevar la billetera vacía, ya que simboliza carencia.
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