En diálogo con el programa » Nunca es tarde para Guga «, Daniel Montovani se mostró desde la Feria San Martín, en Mar del Plata, donde actualmente expone y vende sus artesanías.
En la charla muy amena, contó cómo combina el trabajo con el disfrute: mañanas en la playa y tardes recorriendo ferias y distintos espacios del sur del país, siempre acompañado por lo que sabe hacer.
Montovani destacó que su oficio le permitió conocer nuevos lugares, generar vínculos y sumar amistades y colegas en distintas provincias. “Esto me ha dado amigos por todos lados”, expresó, y adelantó que ya cuenta con invitaciones para seguir viajando, incluso hacia Córdoba.
Agradecido y sereno, Daniel remarcó la importancia de vivir la vida que uno elige y valoró el intercambio a la distancia, pero cercano desde el testimonio y las vivencias compartidas.
Un ejemplo de cómo el trabajo artesanal puede transformarse también en un camino de libertad, encuentro y felicidad.



