Dias atras se presentó una nota especial dedicada a Lalo del Río, un vecino muy querido de Bragado a quien habitualmente se lo puede encontrar en la plaza de la Estación, bajo su sombrilla, ofreciendo nueces, almendras y otros productos. La propuesta tuvo como objetivo acercar su historia al público y dar a conocer una faceta más profunda de su vida.
Se resaltó no solo su presencia cotidiana en ese punto emblemático de la ciudad, sino también su calidad humana y su talento como “decidor”, compartiendo relatos y fragmentos cargados de memoria y emoción. En uno de los pasajes, Lalo recordó con orgullo sus orígenes en Comodoro Py y evocó con afecto a personas y momentos que marcaron su infancia.
Entre los recuerdos mencionados, se destacaron escenas del recreo escolar, los compañeros de aquellos años y una emotiva referencia a Luisa Fonseca, cuya imagen permanece viva en su memoria, asociada a los guisos de lentejas de los sábados por la mañana.
Relatos simples, pero profundos, que conectaron con la emoción del público.
Un vecino que forma parte del paisaje cotidiano de Bragado, poniendo en valor las historias anónimas que construyen la identidad local y que merecen ser contadas.



