La parte última del tronco fue retirada por Espacios Verdes. El árbol de enorme tamaño fue cortado hace unos meses por el Municipio.
Se concretó la remoción de un árbol de gran porte ubicado en el acceso al Hospital Centenario.
La especie extraída corresponde a una tipa anatipu, originaria de las yungas del noroeste argentino. El árbol presentaba un diámetro aproximado de 1,70 metros, una altura cercana a los 40 metros y una antigüedad superior al siglo.
Según el Municipio, «tras un extenso proceso de evaluación técnica se confirmó un riesgo estructural». A mediados del mes pasado, cortó la copa y se lo podó por debajo del tendido eléctrico. “Fue un trabajo que se hizo por seguridad”, expresó el director de Espacios Verdes, Emilio Montefinale.
Y esta semana se concretó con la extracción y el retiro de la base de acuerdo a las órdenes de la Dirección de Espacios Verdes. Se estima que las raíces, troncos y material orgánico tuvo un peso de 7 a 8 toneladas que fueron depositados en un carretón para efectuar el traslado final.
En el lugar, además, intervinieron dos palas cargadoras frontales para levantar y acomodar los volúmenes más pesados sobre el remolque.
El árbol se encontraba bajo seguimiento desde hacía varios años, pero en los últimos meses los relevamientos determinaron la presencia de una falla interna con una grieta axial que se extendía desde la bifurcación principal hasta la base.
Previo al inicio de los trabajos que se realizaron en diciembre de 2025, se habían solicitado autorizaciones a GASNEA para descartar interferencias con cañerías de gas y se articuló el operativo con la Cooperativa Eléctrica, que acompañó las tareas con personal y equipamiento.
Con el tronco reducido, comenzó la excavación profunda mediante retroexcavadora, hasta alcanzar cerca de dos metros, con el objetivo de liberar la totalidad del sistema radicular.
Una vez liberado el tronco con su base, se procedió a su seccionamiento para reducir peso y facilitar la logística.
Tras la apertura del tronco y las raíces, los técnicos confirmaron el diagnóstico previo: el interior se encontraba deteriorado, con sectores podridos y material descompuesto, lo que validó la decisión adoptada.
Del procedimiento participaron equipos de las direcciones de Espacios Verdes, Obras Públicas, Tránsito, Defensa Civil y la Cooperativa Eléctrica. Por razones operativas, se interrumpió el tránsito en calle Pasteur, entre Urquiza y San Martín.



