El dólar se debilita y el oro marca un nuevo récord histórico en un clima de fuerte aversión al riesgo, luego de que el presidente Donald Trump intensificara su presión sobre Jerome Powell y pusiera en duda la independencia de la Reserva Federal.
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El dólar global extiende sus ganancias tras los datos de empleo en Estados Unidos

Los futuros de Wall Street anticipan una caída este lunes.
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Los mercados globales comienzan la semana con un fuerte sesgo negativo. El dólar estadounidense se debilita con fuerza y el oro alcanza un nuevo récord histórico por encima de los u$s4.600 la onza, en un contexto de creciente preocupación por la independencia de la política monetaria de Estados Unidos tras un nuevo y grave enfrentamiento entre el presidente Donald Trump y el titular de la Reserva Federal, Jerome Powell.
El detonante fue la confirmación de que el Departamento de Justicia abrió una investigación penal contra Powell, vinculada a la renovación de la sede de la Fed en Washington y a su testimonio ante el Congreso. En un comunicado difundido por el propio banco central, Powell denunció que la ofensiva responde a la negativa de la Fed a fijar las tasas de interés según las preferencias políticas de la Casa Blanca. “La amenaza de cargos penales es consecuencia de que establecemos la política monetaria en base a nuestra mejor evaluación de lo que beneficia al público”, afirmó.
La reacción del mercado fue inmediata. El índice dólar cayó cerca de 0,4% en las primeras operaciones europeas del lunes, cortando una racha positiva de cinco jornadas, mientras los futuros de Wall Street anticipaban un arranque semanal en baja. La presión vendedora se extendió a los activos estadounidenses en general, en un movimiento que varios analistas describen como un renovado “vender EEUU”.
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Powell denunció intento de injerencia de la administración de Donald Trump en las tasas de interés
Imagen creada con inteligencia artificial
En paralelo, el oro se consolidó como principal refugio. El metal precioso subió más de 1% y superó por primera vez los u$s4.600 por onza, mientras que la plata avanzó más de 3% hasta marcar un máximo histórico cercano a los u$s84,5. La combinación de riesgo político, debilitamiento del dólar y dudas sobre el rumbo de la política monetaria volvió a favorecer a los metales preciosos como resguardo de valor.
Desde el mercado advierten que el foco ya no está puesto en la figura de Powell, sino en el daño institucional. “Esto no es sobre errores de política monetaria, sino sobre la percepción de que la Fed puede quedar sometida a la presión política. Eso es sistémico”, señalaron estrategas internacionales. La preocupación central es que la autoridad monetaria pierda credibilidad justo cuando persisten riesgos inflacionarios y el ciclo económico muestra señales de desaceleración.
A este escenario se suman tensiones geopolíticas crecientes, con Estados Unidos endureciendo su retórica internacional y nuevos focos de conflicto en Medio Oriente y América Latina, lo que refuerza la aversión al riesgo global. En ese marco, los inversores comienzan a exigir una prima más alta para mantener activos denominados en dólares.
De cara a las próximas semanas, el mercado seguirá de cerca la evolución del conflicto entre la Casa Blanca y la Fed, así como los datos clave de inflación y empleo.

