En primer lugar, el referente del sector explicó cómo se inició la temporada 2025 y destacó una particularidad del calendario: “La temporada empezó allá por la última semana de diciembre, más precisamente la semana de Navidad, y ahí ya se notó una cantidad de gente que hizo un viaje a algún otro lado”. En ese sentido, señaló que muchos turistas aprovecharon los días no laborables para extender sus descansos: “Han tomado algunos días de vacaciones en el trabajo y con eso han hecho una vacación más larga de la que estaban pidiendo”.
Consultado sobre los números generales del verano, Peres Lerea fue moderadamente optimista y remarcó que el análisis no puede reducirse únicamente al tipo de cambio: “No es un tema de tipo de cambio, es un tema de hotelería, de clima”, afirmó, y agregó un dato contundente: “Por las fronteras uruguayas o por pasos fronterizos uruguayos pasaron 220.000 personas”.
En relación con la comparación entre vacacionar en el país o viajar al exterior, advirtió que muchas veces las comparaciones son engañosas: “En algunos casos puede ser más barato el día a día si lo comparamos plata contra plata, pero ojo con eso”, y explicó que no es lo mismo “un hotel cuatro o cinco estrellas contra un edificio de los años 60”.
El CEO de Turismo Cero también se refirió al impacto del clima en la elección de los destinos: “Tenemos un clima muy inestable y otras propuestas con clima más estable”, lo que empuja a muchos turistas a optar por destinos como Brasil, el Caribe o Centroamérica.
En ese marco, remarcó que el turismo no es una necesidad básica y que sigue siendo un consumo concentrado en determinados sectores: “Ojalá más gente se vaya de vacaciones, pero siempre estamos hablando del mismo segmento de la sociedad que puede vacacionar”. Aun así, subrayó una característica cultural del país: “El argentino es del mundo y le gusta conocer”.
Sobre el turismo interno, anticipó buenos resultados para algunas regiones: “Vas a ver que va a tener un muy buen resultado Córdoba y una parte de la Patagonia”, y explicó que muchos viajeros buscan nuevos destinos luego de años de elegir la costa atlántica: “Después de muchos años dicen: ‘Bueno, ya estuve acá en la pandemia, con el Previaje, ahora me voy a otro lado’”.
Peres Lerea también destacó el cambio en la modalidad de las vacaciones: “Hoy la segunda quincena de febrero no existe más”, y explicó que el turista actual fragmenta sus descansos: “Alguien va cinco días con la familia, cinco días con los amigos y cinco días con la pareja”.
En cuanto a la competitividad de los destinos, hizo foco en la calidad de los servicios y en la experiencia integral: “El usuario cambió, el usuario está muy informado y no hay que subestimarlo”, y remarcó un concepto central: “El turismo es una experiencia”. En esa línea, advirtió: “Si no se le da eso al destino, va camino a quedar en el tiempo y a tener un público cada vez más chico”.
Al analizar el turismo receptivo, sostuvo que la ciudad de Buenos Aires seguirá siendo un gran atractivo: “Va a haber mucha concurrencia en la ciudad de Buenos Aires, es un gran imán”, y señaló que “El Calafate y Cataratas van a seguir trabajando muchísimo con extranjeros”. Sin embargo, alertó sobre una limitación estructural: “El parámetro que tenés que tomar es la conectividad aérea”.
En ese sentido, fue crítico con los costos internos: “Tenemos una carga impositiva muy alta y tasas aeroportuarias altas”, y advirtió que eso termina afectando la competitividad del país: “Si no se modifica eso, el turismo, que es un gran empleador, también se convierte en un problema”.
Finalmente, resumió su mirada sobre el presente y futuro del sector con una definición clara: “Acuérdense de la palabra experiencia: los paisajes son una parte importante, pero tampoco hay que sobreestimarlos”, concluyó. (www.REALPOLITIK.com.ar)



