Tiene 17 años y se convirtió en el primer voluntario del programa municipal para retirar caños de escape no reglamentarios. La iniciativa busca reducir ruidos, prevenir daños a la salud y mejorar la convivencia urbana.
Neuquén.- Un joven de 17 años, identificado como Nicolás, se convirtió en el primer vecino en entregar voluntariamente los escapes libres de su motocicleta en la ciudad de Neuquén. El hecho se dio en el marco del programa municipal de entrega voluntaria de caños de escape no reglamentarios, impulsado por la Subsecretaría de Medio Ambiente y Protección Ciudadana.
La iniciativa apunta a reducir los ruidos molestos que se registran en distintos puntos de la ciudad y a generar conciencia sobre los efectos negativos que provocan los escapes sin silenciador.
Por qué los escapes libres son un problema ambiental y de salud
Desde el área municipal explicaron que los caños de escape modificados generan altos niveles de decibeles, lo que no solo afecta el descanso y la calidad de vida de la comunidad, sino que también produce daños directos en la salud del propio conductor.
Especialistas del área de medicina laboral advirtieron que la exposición prolongada a ruidos intensos puede provocar pérdida auditiva progresiva, además de otros problemas asociados al estrés y la salud general.
Un programa que busca compromiso social y familiar
El subsecretaría de Medio Ambiente y Protección Ciudadana, Francisco Baggio, destacó la actitud del joven y remarcó la importancia del acompañamiento familiar. “No está bien celebrar que una moto haga más ruido. Desde la familia también tenemos que transmitir conducción responsable”, señaló.
El objetivo es que jóvenes, padres y vecinos se involucren activamente y comprendan que la problemática de los ruidos molestos es una responsabilidad compartida.
Cómo funciona la entrega voluntaria de escapes no reglamentarios
Quienes deseen sumarse al programa pueden acercarse de lunes a viernes, de 9 a 17, al predio municipal Removidos, ubicado en San Luis y Luis Beltrán.
El procedimiento es simple:
- Se entrega el caño de escape de forma voluntaria
- Se firma una planilla básica
- El escape se inutiliza en el momento, delante del vecino, para garantizar que no vuelva a circular
Posteriormente, los elementos se compactan junto a otros secuestros realizados en la vía pública.
Más de 270 escapes destruidos y un beneficio doble para la ciudad
Durante el año pasado, el Municipio de Neuquén compactó alrededor de 270 caños de escape, todos provenientes de controles y secuestros. En 2026, se espera sumar una cantidad significativa a partir de la entrega voluntaria.
Además de reducir el ruido urbano, el material compactado se vende como chatarra, lo que genera recursos económicos para el municipio, destinables a políticas públicas.
Controles intensivos y motos secuestradas por infracciones
En paralelo, continúan los operativos de control en sectores clave como el Paseo Costero, la Isla 132 y zonas gastronómicas, especialmente en horarios nocturnos.
Actualmente, un equipo de 22 inspectores motoristas realiza recorridos diarios. El promedio de secuestros es de 7 a 8 motos por jornada, cifra que asciende a 10 o 12 los fines de semana, por infracciones como escapes libres, alcoholemia positiva y conducción temeraria.
Conciencia, prevención y convivencia urbana
Desde el Municipio remarcaron que el programa de entrega voluntaria estará vigente durante todo el año, con el objetivo de consolidar un cambio cultural en la forma de circular y convivir en la ciudad.
El gesto de Nicolás se transformó así en un ejemplo de responsabilidad ciudadana y en el puntapié inicial de una campaña que busca una Neuquén más tranquila, segura y saludable.



