Lo que se temía como una «bomba de tiempo» finalmente explotó en la madrugada de este domingo 18 de enero. El Cerro Hermitte, en Comodoro Rivadavia, sufrió un desmoronamiento de gran magnitud que provocó la destrucción total de varias viviendas y obligó a una evacuación de emergencia sin precedentes en la zona.
Evacuación crítica Cerca de 90 personas debieron abandonar sus hogares de forma urgente mientras el suelo cedía bajo sus pies. Según los reportes iniciales, el colapso fue tan rápido que muchas familias solo lograron salir con la ropa que llevaban puesta. El operativo, coordinado por Bomberos Voluntarios, se vio dificultado por la rotura de los caminos de acceso, lo que complicó el rescate y la puesta a resguardo de los damnificados.
Hasta el momento, las autoridades locales han confirmado que no hay víctimas fatales, aunque las pérdidas materiales son totales para quienes vivían en el sector afectado. El movimiento de suelo persiste, lo que impide que cualquier persona regrese a la zona para intentar recuperar pertenencias.
Señales ignoradas «Se escuchaban ruidos, pero uno no imaginaba que era tanto», relató uno de los afectados a medios locales. Aunque durante la semana algunas familias ya habían comenzado a retirar documentos y muebles por grietas visibles, la magnitud del desprendimiento superó cualquier previsión.
Asistencia a los damnificados El Club Talleres Juniors ha sido establecido como el principal punto de evacuación y centro de asistencia para las familias que se quedaron sin hogar. La zona permanece bajo estricta vigilancia, ya que la ladera sur del cerro continúa mostrando signos de inestabilidad.




