La clave no está solo en la limpieza de esos lugares, sino en la frecuencia con la que vas a los baños públicos; conocé el error que cometemos por miedo a los gérmenes.
Redacción El País
Las infecciones urinarias son afecciones frecuentes que pueden afectar cualquier parte del sistema urinario, desde la vejiga hasta los riñones. Se presentan con mayor frecuencia en mujeres, y suelen resultar dolorosas y molestas. Cuando no se tratan a tiempo, pueden extenderse a los riñones y generar complicaciones de salud de mayor gravedad.
Uno de los mitos más extendidos es la creencia de que usar baños públicos puede provocar este tipo de infecciones. Esta idea surge por la percepción de falta de higiene en algunos sanitarios compartidos. Sin embargo, los especialistas aclaran que esta relación no es directa.
Foto: Unsplash.
El urólogo José Manuel Otero explicó que las infecciones de las vías urinarias no se producen por el contacto con el asiento del inodoro, sino por bacterias que habitualmente se encuentran en el tracto gastrointestinal. Según el experto, uno de los factores que sí aumenta el riesgo es aguantarse las ganas de orinar, una práctica común cuando se evitan los baños públicos.
“Las infecciones urinarias no provienen del inodoro. Lo que sí eleva el riesgo es retener la orina durante mucho tiempo”, señaló el especialista. En ese sentido, destacó que orinar con regularidad ayuda a eliminar bacterias y a proteger la salud del sistema urinario.
Para prevenir las infecciones urinarias, los expertos recomiendan mantener una buena hidratación, beber suficiente agua a lo largo del día y no postergar las visitas al baño. Estos hábitos simples reducen significativamente la probabilidad de desarrollar este problema.
Foto: Unsplash.
Síntomas de infección urinaria que no deben ignorarse
Las infecciones urinarias no siempre presentan síntomas, pero cuando aparecen, los más frecuentes son:
- Orina turbia o con sangre, con olor fuerte o desagradable.
- Dolor o ardor al orinar.
- Necesidad urgente y frecuente de orinar, incluso después de haber vaciado la vejiga.
- Presión o dolor en la parte baja del abdomen o en la espalda baja.
- Fiebre baja, en algunos casos.
Ante la presencia de alguno de estos signos de alerta, es fundamental consultar al médico para recibir un diagnóstico oportuno y el tratamiento adecuado, evitando así posibles complicaciones en la salud urinaria.
Foto: Unsplash.
¿Encontraste un error?
Reportar



