Tapachula, Chis. Grandes cantidades de gasolina ingresan a México de contrabando procedentes de Guatemala, para ser comercializadas en municipios de la zona fronteriza, debido a su precio que es menor en alrededor de 30 por ciento.
La Jornada documentó cómo los traficantes, a bordo de camionetas, trasladan bidones cargados de combustible y los acercan a los márgenes del río Suchiate –límite natural entre ambos países–, donde otros sujetos los colocan en balsas hechizas de tabla y cámaras de neumáticos para cruzarlos hacia el territorio nacional.
La operación ocurre incluso debajo del Puente Internacional Rodolfo Robles, a plena luz del día y a la vista de los agentes aduanales del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la Guardia Nacional (GN), comisionados al recinto federal.
Edgar H. Clemente
“Eso ya lleva rato, cruzan todos los días, siempre hay movimiento del otro lado (Guatemala) para acá (México), porque la gasolina está más barata allá”, dijo un habitante, quien pidió el anonimato.
El personal del INM y de la GN que recorre diariamente la ribera del Suchiate se limita a observar a la distancia, porque están ahí para realizar labores migratorias, según indicó uno de los oficiales.
En Guatemala, de acuerdo con los precios del Ministerio de Energía y Minas, un galón de gasolina superior (equivalente a Premium) ronda los 27 quetzales, es decir 7 quetzales por litro, que al tipo de cambio serían unos 16 pesos mexicanos; mientras, en la frontera del país el litro de la Premium oscila en 24 pesos.
En tanto, la Magna costaría unos 15.50 en el país centroamericano contra 23 pesos en México. Y el diésel tendría un precio en Guatemala de unos 14.50 pesos y en una gasolinera de Petróleos Mexicanos alcanzaría los 26 pesos.
Edgar H. Clemente
Los traficantes revenden la mercancía con los cientos de camioneros que operan en la frontera, al transporte público y automovilistas locales, así como en el sector agrícola, que requiere diésel para la maquinaria, indicaron fuentes consultadas en la zona.
Un ex funcionario local sostuvo que en el negocio ilegal también estarían involucrados los propios empresarios y compañías dedicadas al comercio de combustibles en la región de la frontera sur.
Abundó que esta operación de cruce ilícito del producto guatemalteco a México se extiende por municipios de Suchiate, Frontera Hidalgo y Tuxtla Chico, en la región sur, pero también en Frontera Comalapa, Motozintla, Amatenango de la Frontera y Comitán de Domínguez, en la región sierra.
Una fuente militar afirmó que el tráfico de combustibles también se considera uno de los tantos negocios del crimen organizado, en los que estaría involucrado el cártel de Sinaloa, en la zona del sur, y el Jalisco Nueva Generación, en la sierra.
Edgar H. Clemente
La competencia desleal ha provocado una disminución en la venta de gasolina hasta 20 por ciento en establecimientos a lo largo de los municipios fronterizos, de acuerdo con propietarios de estaciones de servicio.
Antaño este contrabando ocurría de México a Guatemala, lo que ocasionó, hace más de una década, el cierre de decenas de gasolineras en el área fronteriza del lado guatemalteco, las cuales actualmente han prosperado al revertirse el fenómeno.



