La compañía presentó la solicitud para construir una Planta Central de Tratamiento en Rincón de Aranda, Neuquén. El proyecto apunta a multiplicar la producción de shale oil y acompañar el crecimiento récord del petróleo argentino.
Pampa Energía presentó una solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) para avanzar en la construcción de una planta central de tratamiento de petróleo y gas en Rincón de Aranda, su yacimiento de shale oil en la provincia de Neuquén.
La iniciativa prevé una inversión de 426 millones de dólares y es considerada estratégica para el desarrollo de la compañía en Vaca Muerta.
El proyecto forma parte de un plan integral de expansión que busca multiplicar la producción y acompañar el crecimiento del sector energético argentino, que se encamina a niveles históricos de producción de petróleo.
Una planta clave para procesar y transportar la producción
La obra contempla el diseño, construcción y operación de una Planta Central de Tratamiento (CPF), que permitirá procesar, almacenar y transportar petróleo y gas natural de todo el yacimiento, que abarca unas 240 kilómetros cuadrados.
La infraestructura incluirá además:
- Oleoductos y gasoductos para vincular la producción con sistemas troncales existentes.
- Conexión con el Gasoducto Perito Moreno y el Oleoducto Vaca Muerta Sur.
- Terminales de almacenamiento, estaciones de bombeo y otras instalaciones asociadas.
“El desarrollo de esta planta es clave para fortalecer nuestra operación en Vaca Muerta y captar la producción de todo el yacimiento”, destacó el CEO de Pampa Energía, Gustavo Mariani.
Un plan de USD 1.500 millones en Rincón de Aranda
La iniciativa se enmarca en un plan de inversión total de 1.500 millones de dólares en Rincón de Aranda, con el objetivo de multiplicar por diez la producción de petróleo. De hecho, este proyecto concentra cerca del 80% del presupuesto anual de inversiones de la empresa, estimado en unos 1.000 millones de dólares.
Según explicó Rubén Seltzer, gerente de Planeamiento y Estrategia de E&P, la compañía decidió focalizarse de lleno en el desarrollo petrolero. Actualmente cuenta con cinco pads perforados y 35 pozos en distintas etapas: perforados, en espera de completación o en producción.
Resultados que superan las expectativas
Los primeros resultados confirmaron el potencial del área. El primer pad en producción, integrado por cuatro pozos, alcanzó una producción inicial de 7.200 barriles diarios, superando las proyecciones internas. “Estamos ensayando el segundo pad y los resultados son muy alentadores”, afirmó Seltzer.
El proyecto se originó con la perforación del pozo experimental Rincón de Aranda 2001, hace un año. Tras los buenos resultados, en agosto de 2023 la empresa decidió escalar el desarrollo, incorporando más equipos de perforación y fractura que hoy operan de forma continua.
Objetivos de producción para 2025 y 2026
En el corto plazo, Pampa Energía apunta a alcanzar una producción de 20.000 barriles diarios antes de finalizar 2025, para lo cual ya se instaló una planta de producción temprana con esa capacidad.
La mirada de mediano plazo es aún más ambiciosa: para 2026, la empresa prevé contar con una planta definitiva capaz de procesar hasta 45.000 barriles diarios. “Primero vamos por los 20.000 y luego escalaremos a 45.000 con infraestructura propia”, señaló Seltzer.
Vaca Muerta, motor del crecimiento energético
En un contexto de fuerte expansión del sector, proyectos como Rincón de Aranda refuerzan el rol de Vaca Muerta como motor del crecimiento energético argentino y posicionan a Pampa Energía entre las compañías que apuestan a inversiones de largo plazo para ampliar la capacidad productiva del país.
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