El romero es una de las plantas aromáticas más utilizadas en la cocina, en especial, para aromatizar carnes o salsas. También, gracias a las redes sociales, su uso se ha viralizado con propósitos que van bastante más allá del ámbito culinario.
A esta planta se la asocia, desde hace tiempo, con la buena suerte, la purificación del ambiente y hasta con supuestos beneficios para la memoria.
En los últimos años se popularizó un método en particular: hervir el romero. A simple vista puede parecer un recurso sencillo, casi doméstico, pero detrás hay razones prácticas, sensoriales y hasta culturales.
La ciencia respalda parte de sus efectos porque, asegura, el vapor que libera contiene aceites esenciales con propiedades específicas.
Para qué sirve hervir una rama de romero dentro de casa
El romero (Rosmarinus officinalis) es una planta aromática de origen mediterráneo, de hojas finas y resinosas, rica en aceites esenciales (eucaliptol, alcanfor y cineol). Además de la gastronomía, está presente en la medicina y cosmética natural.

Desde la antigüedad se le atribuyen propiedades digestivas, antiinflamatorias y estimulantes para la concentración y la memoria. Su aroma, intenso y persistente, convierte al romero en una alternativa natural a los ambientadores artificiales.
Al hervir el romero en agua, el calor libera los citados aceites esenciales y estos se dispersan en el vapor. El efecto es inmediato, ya que el ambiente se impregna de un aroma herbal, fresco y ligeramente alcanforado.
Este vapor perfuma y también actúa como desinfectante leve del aire y las superficies gracias a sus compuestos antimicrobianos. Además, algunos de esos aceites estimulan el sistema respiratorio y, por eso, el romero se usa en inhalaciones caseras para descongestionar los pulmones.
Los usos más frecuentes de esta hierba se concentran en cuatro áreas:
• Aromatizar y purificar el ambiente. Al hervirse, elimina olores de cocina, humedad o encierro sin necesidad de productos químicos. Muchas personas lo reemplazan por velas o difusores artificiales.
• Repeler insectos. El olor del romero ahuyenta mosquitos y pequeños insectos. No los mata, pero actúa como repelente natural, especialmente si se deja el vapor circular o si luego el agua se usa en un rociador.
• Beneficio para la salud. Su vapor tibio puede facilitar la respiración en cuadros leves de congestión o resfrío. No sustituye tratamientos médicos, pero puede complementar humidificadores y vahos tradicionales. Además, según indica el sitio especializado Elemental Botanica, «tiene actividad analgésica leve, sebo reguladora (ayuda a regular la grasa natural que produce la piel), depurativa y estimulante de la circulación».

• “Limpieza energética”. En muchas culturas, el romero se quema o se hierve como símbolo de protección y renovación del hogar. Si bien no hay respaldo científico para esa creencia, sí lo hay para su efecto real sobre olores y bacterias del ambiente, lo que explica parte del mito.
También existe un uso secundario: el agua resultante, al enfriarse, puede utilizarse para limpiar superficies de vidrio o madera, o como enjuague capilar, aprovechando sus propiedades aromáticas y antifúngicas.

