La inseguridad golpeó la zona límite entre Altos del Oeste y Almirante Brown con dos hechos delictivos ocurridos en menos de ocho horas entre la noche del jueves 22 y la madrugada del viernes 23. Los delincuentes, al parecer diferentes según los propios vecinos, se llevaron un reflector y una bicicleta tras agredir a un vecino, un accionar que quedó registrado en cámaras y que mantiene en vilo a una comunidad que se organiza para protegerse
La tranquilidad habitual que, según los propios vecinos, existe en la calle Honduras, entre Arenales y Río Negro, se vio interrumpida entre la noche del jueves 22 y la madrugada del viernes 23 de enero. En ese pequeño tramo que marca el límite entre los barrios Altos del Oeste y Almirante Brown, los vecinos fueron víctimas de dos episodios de robo que han generado gran preocupación por la audacia de los delincuentes.
El segundo de los hechos, al cual vamos a referirnos en primer lugar dado que hay video del mismo, ocurrió a eso de las 4:20 de la madrugada del viernes. En esta ocasión, tres jóvenes, que aparentaban tener unos 16 años, fueron captados mientras merodeaban la zona buscando qué sustraer. Según relató Paola, vecina de la cuadra, a La Posta Noticias, los delincuentes decidieron saltar las rejas y subir al techo de una vivienda.
Desde las alturas, se desplazaron hasta otra propiedad para arrancar y llevarse un reflector. Este suceso quedó registrado de manera íntegra en un video de seguridad que acompaña esta nota y que permitió a los damnificados descubrir el robo a la mañana siguiente.
Apenas unas horas antes, el jueves 22 a las 21 hs aproximadamente, se había producido el primer incidente cuando un vecino conocido como «Facu» fue abordado mientras circulaba por la zona. Dos sujetos a bordo de una motocicleta lo interceptaron al retomar la calle Honduras desde Río Negro con la intención de robarle su bicicleta Mountain Bike.
Ante un intento de resistencia por parte de la víctima, los malvivientes actuaron con violencia. “Le pegan un culatazo en la frente y se van en la bicicleta”, detalló Paola sobre la agresión sufrida por su vecino. Tras el aviso, el móvil policial se hizo presente en el lugar un rato más tarde para asistir al joven y tomar conocimiento de lo sucedido.
La indignación de los habitantes de la zona radica en el esfuerzo previo que han realizado para mantener la seguridad por cuenta propia. Paola destacó que, hasta estos hechos, la cuadra era considerada muy tranquila y que son los mismos residentes quienes se encargan del mantenimiento: “nosotros, los vecinos, iluminamos todas las cuadras. Pusimos cámaras, alarma vecinal y hasta fuimos los que arreglamos las calles”, señaló a La Posta Noticias.
A pesar de que los vecinos sospechan que los delincuentes provendrían de la zona de Pablo Marín, no han podido identificarlos. La última vez que habían sufrido un hecho de inseguridad fue el año pasado con el robo de un celular, por lo que esta seguidilla los ha obligado a tomar nuevas determinaciones. “Lo único que nos queda ahora es tomar más precauciones. El vecino donde entraron y robaron el reflector va a poner más seguridad; así vamos a tener que vivir ahora”, concluyó la mujer con resignación.



