Marcelo Polino está viviendo una temporada de verano increíble y decidió recibir sus 62 años a tono con ese presente: divertido y muy bien acompañado.
El lugar elegido para el festejo fue el Hard Rock Cafe, un espacio que marida a la perfección con el espíritu festivo del histórico jurado que este 2026 integra Fátima Universal, una de las obras más aplaudidas y recomendadas de ‘La Feliz’.
Para recibir el nuevo año, él y su grupo se instalaron en un sector que parecía guionado para la ocasión: la mesa estaba ubicada estratégicamente bajo los objetos de culto de la grandiosa Cher. Un marco glam ideal para el anfitrión que no dudó en sacarse fotos junto a los objetos de la leyenda musical.

Cumbre de acuarianos
A su lado, incondicional, estuvo Fátima Flórez (47). Es que la capocómica no solo es su gran socia sobre las tablas, sino también su cómplice en la vida real. Relajada y sonriente, contrastó la elegancia de Polino con un look casual chic de saco y jeans cargo.
A lo largo de la noche se vio que la química entre ambos es total, y quizás está potenciada porque comparten signo. Es que Fátima también está en plena cuenta regresiva para su propio cumpleaños -este 3 de febrero-, dato que convirtió la cena en una suerte de doble celebración anticipada.

Un deseo XXL
La velada transcurrió entre delicias, tragos de autor y charlas distendidas alejadas de los flashes. Pero la verdadera sorpresa llegó a la hora de los deseos.
Rompiendo con la tradición de la pastelería clásica, el «Feliz Cumpleaños» se cantó sobre una imponente copa helada -el postre insignia de la casa-, coronada con crema, salsas y una bengala chispeante.


Tras los aplausos y el brindis, la noche regaló un «bonus track». Contagiados por la buena onda de la mesa, los chicos del staff se acercaron para pedirles una foto grupal y los artistas no dudaron en aceptar.

Marcelo y Fátima coparon la escalinata central junto a todo el equipo para posar haciendo el clásico gesto rockero. La energía estaba tan arriba que la sesión de fotos terminó en un baile improvisado, con la capocómica marcando el ritmo a pura sonrisa y Polino sumándose al festejo entre las palmas de todos los presentes.

Fue el broche de oro…
de una semana de alto voltaje emocional para el conductor. Días atrás, Polino vivió un hito personal al inmortalizar sus huellas en la icónica Vereda de las Estrellas del Hotel Hermitage.
El homenaje cobró un sentido mucho más profundo gracias a la compañía de su ahijada, Matilda Salazar. La pequeña no solo viajó a la costa especialmente para aplaudirlo, sino que protagonizó la postal más tierna de la temporada al dejar también sus manos sobre el cemento fresco, acompañando a su padrino en un momento que quedará grabado para siempre.

Fotos: RS Fotos

