Un día como hoy, Gene Hackman habría cumplido 96 años. Las trágicas circunstancias de su fallecimiento conmocionaron al mundo en febrero de 2025, cuando las autoridades hallaron su cuerpo en su mansión de Santa Fe, Nuevo México. El actor de 95 años había muerto una semana después que su esposa, Betsy Arakawa, de 65.
La investigación forense reveló que Arakawa, su compañera de vida durante 34 años, murió a causa de un síndrome pulmonar por hantavirus, posiblemente contraído de los nidos de roedores que detectaron en la extensa vivienda.
Hackman había sido diagnosticado en etapa avanzada de Alzheimer y era incapaz de cuidarse solo. Su esposa cumplía el rol de cuidadora y tras fallecer de manera repentina, el actor permaneció una semana deambulando en su casa, sin poder pedir ayuda, y posiblemente sin darse cuenta de que su esposa yacía sin vida en otro ambiente de la propiedad.

El 18 de febrero de 2025 fue el último día que funcionó el marcapasos de su corazón. Y recién el 26 del mismo mes la policía local hizo el devastador hallazgo de la pareja fallecida, además de uno de sus perros, que también había muerto tras quedar encerrado en su jaula tras una cirugía reciente.
Completamente renovada y casi irreconocible: se vende la casa de Gene Hackman y Betsy Arakawa
El matrimonio había llevado una vida de bajísimo perfil en su finca de 22 hectáreas, y desde que Hackman la compró en la década de 1990 tras quedar maravillado con la tranquilidad de Nuevo México.
El actor y la expianista hicieron algunas remodelaciones, consideradas vanguardistas en aquel entonces, como incluir inmensos ventanales del piso al techo para disfrutar de las vistas panorámicas en medio de la privacidad que les ofrecía el territorio.

Además incluyeron vigas de madera en los techos, sectores de piedra en las chimeneas, y una cocina con mesada a ambos lados de las paredes con una isla central.
Ambos apenas habían sido vistos en público en sus últimos años de vida. Betsy era quien se ocupaba de las compras, los turnos médicos, e incluso llevaba al veterinario a sus mascotas.

Hay registros de una única vez en que salieron a almorzar a un restaurante local en marzo de 2024, donde Hackman lucía muy diferente, casi irreconocible tras dos décadas sin apariciones mediáticas.
Esa propiedad era una especie de templo para ambos, y a menos de un año de su muerte, fue puesta a la venta. Según consigna el sitio web de Realtor, uno de los portales inmobiliarios más grandes y visitados de Estados Unidos, la casa fue ofrecida en el mercado inmobiliario el 16 de enero de 2026.
El precio para los interesados: 6,25 millones de dólares. En cuestión de 10 días recibieron varias ofertas, y un potencial comprador ofreció 6,3 millones de dólares.
Los agentes inmobiliarios Tara S. Earley y Ricky Allen de Sotheby’s International Realty, declararon al Wall Street Journal que todos los efectos personales de la pareja fueron retirados y que cada espacio fue preparado profesionalmente para la publicación.
Early y Allen confirmaron que ya aceptaron la oferta por la propiedad, pero todavía se deben cumplir varias condiciones antes de que se pueda cerrar el trato, como una inspección de la casa o la garantía de ciertas reparaciones de otras partes de la vivienda.
«Somos conscientes de que muchos compradores se niegan a adquirir una propiedad donde haya ocurrido una muerte», manifestó Earley. «Peri hay otros compradores a quienes eso no les importa, y estamos vendiendo la propiedad por sus virtudes y todos sus aspectos positivos», agregó.
También señalaron al medio que por ese mismo motivo y para alentar a los interesados, no agregaron la prima habitual de celebridad al precio de venta de la casa. «Simplemente fijamos el precio basándonos en lo que consideramos que era el valor justo de mercado», aseguraron.
La finca incluye una casa de huéspedes de tres habitaciones, un putting green, una piscina y un jacuzzi, así como docenas de acres de tierra boscosa.
Not only was Gene Hackman an incredible actor but damn, the dude knew how to live as well! https://t.co/9YwR55yKHI pic.twitter.com/32qGfnHBmd
— Phil Coffman (@philcoffman) January 27, 2026
Earley señaló que todavía se requieren algunas tareas de mantenimiento, incluida la adición de un nuevo techo. «Ese costo será cubierto por el patrimonio de Hackman, que está administrando la venta de su casa», informó la dupla de bienes raíces.
Las sorpresas en el testamento de Gene Hackman
La abogada Julia L. Peters supervisa la administración del patrimonio de Hackman y Arakawa. Tal como informaron los grandes medios norteamericanos poco después de su fallecimiento, el actor no incluyó en su testamento de 80 millones de dólares a ninguno de sus tres hijos: Christopher, Elizabeth y Leslie Anne, fruto de su matrimonio anterior con Faye Maltese.

Arakawa figuraba como única beneficiaria en el documento. Pero en el documento se contemplaba una «cláusula de muerte simultánea«. En el remoto caso que ambos murieran juntos, ambos solicitaban que sus activos fuesen donados a organizaciones benéficas.
Hackman había estado previamente distanciado de sus hijos, y había confesado en varias entrevistas que su carrera en Hollywood había generado conflictos en su primer matrimonio y también en la dinámica familiar.
«Es duro ser hijo de una celebridad. No siempre pude estar en casa con ellos cuando estaban creciendo, y luego, viviendo en California , siempre tuvieron mi éxito colgando sobre sus cabezas», reveló en un reportaje con Irish Independent en los años 2000.

Sin embargo, había dicho que se reconciliaron más adelante y lograron tener una relación más cercana. Aunque en un comienzo trascendió que los hijos del actor se presentaron con sus abogados ante la Justicia para evaluar cómo proceder con la fortuna, debido a la confidencialidad y el bajo perfil que caracteriza a la familia, se desconoce si finalmente pudieron acceder a una parte de la herencia.
Pasados seis meses de la muerte de Hackman, se realizaron múltiples subastas de sus pertenencias y objetos de colección, muchos de los cuales representaban su icónica carrera, incluidos sus Globos de Oro, y otros que mostraban su devoción por el arte. Ahora se suma la millonaria venta de la casa donde vivió durante todo su matrimonio con Arakawa.

