En la víspera de Año Nuevo, la madrugada del 30 de diciembre, Monique y Spencer Tepe, de 39 y 37 años, fueron hallados sin vida con múltiples impactos de bala en su propia casa en Columbus, Ohio. Sus dos hijos, de 1 y 4, también estaban en el domicilio, pero fueron rescatados ilesos.
Desde el comienzo las autoridades policiales informaron que se trataba de un doble homicidio y descartaron cualquier otra hipótesis.
Pidieron las cámaras de videovigilancia de todos los vecinos y divisaron a un hombre encapuchado cerca de la propiedad de los Tape a las tres de la madrugada el 30 de diciembre de 2025.

Luego identificaron un auto como el posible vehículo de huida del asesino y descubrieron que la patente estaba a nombre de Michael McKee, un cirujano que había estado casado con Monique desde agosto de 2015 hasta marzo de 2016.
Ese nombre era más que familiar para los allegados de la pareja, que sabían que Monique había tenido una fugaz y turbulento matrimonio cinco años antes de conocer a Spencer.

Según consta en los documentos judiciales, el divorcio se hizo oficial en junio de 2017, cuando Monique reiteró como argumento de que eran «personas incompatibles».
Recién cinco años después de la traumática separación, Monique conoció a Spencer, un dentista local, a través de una aplicación de citas. En 2021 se casaron en una ceremonia íntima, rodeados de sus seres queridos en el jardín de esa misma propiedad donde cuatro años después ocurriría el crimen.
El cuñado de Spencer Tape, Rob Misleh -quien está casado con una hermana de Spencer- le dijo a NBC News que cuando la policía les informó quién era el sospechoso, rápidamente creyeron en esa versión, porque ya habían escuchado su nombre antes.

«Monique expresó abiertamente su miedo a este tipo, nos contó que él la maltrataba emocionalmente, hasta el punto de transformarla como persona», reveló.
Tras un allanamiento en la casa de McKee, las autoridades sustrajeron varias armas de fuego. Una de ellas coincidía con la que fue utilizada para el doble homicidio, según un análisis balístico realizado por la Red Nacional Integrada de Información Balística (NIBIN). Con todas esas pruebas en su contra, concretaron el arresto del sospechoso.
Se trata de un recorrido que supuestamente ya había realizado al menos una vez antes, según la declaración jurada.
Según reporta ABC News, los documentos judiciales de la causa en curso indican testimonios de amigos y familiares de Monique Tepe, que afirmaron que ella les contó que McKee había hecho «numerosas amenazas de muerte, tanto durante como después de su matrimonio».

Un testigo le dijo a los detectives que Monique había sido víctima de abuso físico y verbal desde que contrajo nupcias con McKee. «Al principio todo iba de maravilla, fue un novio atento y se los veía muy enamorados, pero después de casarse empezó a ser abusivo y empeoró cada vez más», aseguró un amigo de la víctima.
En los registros judiciales figura la declaración de otro allegado, que indicó que el cirujano la estranguló en más de una ocasión y la obligó a tener relaciones sexuales no deseadas.
«McKee le dijo a Monique que podía matarla en cualquier momento, que la encontraría y compraría la casa que estaba justo al lado de la suya, que ella siempre sería su esposa», dicen los documentos.
La policía confirmó en una conferencia de prensa que detectaron «un video del mismo sospechoso en la casa de los Tepes», pero tres semanas antes de los asesinatos, el 6 de diciembre, lo que sugiere que merodeaba en las cercanías para monitorear los movimientos de la familia.

En ese momento los Tepes no estaban en su casa. Habían viajado a Indiana para asistir al juego del Campeonato Big Ten, y durante ese viaje Monique le dijo a sus amigos que estaba «molesta por algo que involucraba a su exmarido«.
Las investigaciones demuestran que el tramo desde el hospital en Rockford donde trabajaba el cirujano hasta la casa en Columbus, que lleva alrededor de siete horas de manejo en condiciones normales, era una ruta que McKee había hecho más de una vez.

Otro detalle que llama la atención es que el día que se cometieron los homicidios el celular de McKee fue ubicado en su lugar de trabajo, un hospital de Illinois.
«No mostró actividad durante aproximadamente 17 horas, lo que puede ser un señuelo para la coartada de que estuvo en su domicilio laboral al momento de los asesinatos», revelan los documentos judiciales.
La abogada defensora de McKee, Diane Menashe, declaró a su representado inocente de todos los cargos durante la primera comparecencia ante el tribunal el pasado 12 de enero en el condado de Winnebago, Illinois, donde se inició el proceso de extradición a Ohio.

