En una mañana que prometía ser una más, el aire de El Trece se transformó en un ring mediático. Es que la China Suárez, conectada vía videollamada para conversar con Moria Casán y su panel en su programa La mañana con Moria, terminó protagonizando un durísimo ida y vuelta con Cinthia Fernández.
Sobre esa línea, el eje del conflicto: el pasado sentimental de la actriz y su histórico rótulo como «tercera en discordia«.
La pregunta que casi desata un escándalo en vivo
La calma se rompió cuando Cinthia Fernández, fiel a su estilo frontal, interpeló a la actriz sobre su aparente indiferencia ante las críticas. La panelista le recordó que, si bien ella manifiesta que poco le importa la opinión ajena o el mote de «rompe hogares», detrás de ese estigma hay personas reales que resultaron heridas.

En ese sentido, la panelista de Moria Casán, no dudó en mencionar a Carolina Pampita Ardohain, Eugenia Tobal y Wanda Nara, señalando que en diversos casos «los números no daban» respecto a los inicios de sus relaciones.
Ante la mención directa de su relación con Mauro Icardi y el conflicto con Wanda, la actriz se defendió y le recordó a Fernández que le pasó lo mismo con su última relación: «Que bueno que lo mencionás. Bueno, de hecho, te pasó con esta relación que tenés, porque decían que no daban los números«.

Rápidamente, Cinthia le contestó a la actriz asegurando que ella misma salió a aclarar todo y hasta «mostró mensajes» para desmentir los rumores o las acusaciones.
Lejos de quedarse callada, la China Suárez explicó cómo gestionó sus escándalos mediáticos a lo largo de los años. La actriz reconoció que, por su trayectoria, muchas veces sintió que no tenía la necesidad de estar aclarando cada detalle de su vida privada: «A lo mejor fui muy boluda, porque debería haberlo hecho (aclarar todo)».

Además, recordó puntualmente el caso de Pampita, mencionando un famoso tuit donde la modelo aclaraba que ya estaban separados y viviendo en casas distintas al momento del conflicto, buscando así desmitificar la idea de que ella rompió aquel hogar.
La discusión alcanzó su punto máximo cuando Suárez enfatizó que ella prefiere manejarse «de frente» con los involucrados directos. Según sus palabras, no puede hacerse cargo de lo que se dice en los medios o en las redes sociales.

