Un equipo internacional de científicos, liderado por la Universidad de Valladolid (UVA) en España y en estrecha colaboración con la Universidad de California Riverside, ha realizado un descubrimiento prometedor que podría transformar la forma en que se protege la agricultura frente a enfermedades fúngicas devastadoras.
La investigación ha demostrado que ciertas bacterias beneficiosas del suelo pueden actuar como una defensa natural para las plantas, ofreciendo una alternativa sostenible y ecológica a los productos químicos tradicionales.
Publicada en la prestigiosa revista científica Molecular Plant, considerada una de las más influyentes en ciencias vegetales a nivel mundial, la investigación describe un mecanismo de comunicación molecular entre diferentes microorganismos que nunca antes había sido observado con tal claridad.
Los científicos implicados en el estudio han identificado que bacterias beneficiosas del suelo -en particular, Bacillus subtilis y Pseudomonas putida- pueden ser modificadas para producir un tipo especial de ARN (ácido ribonucleico) antifúngico. Este ARN es capaz de silenciar genes esenciales de hongos que causan enfermedades en las plantas, bloqueando su capacidad para infectar los cultivos.

Lo innovador de este hallazgo es que estas bacterias no sólo generan el ARN antifúngico, sino que también lo envuelven en vesículas extracelulares (EVs). Estas vesículas funcionan como cápsulas naturales que transportan las moléculas antifúngicas directamente hacia los hongos patógenos, atravesando sus barreras celulares y neutralizando sus mecanismos de infección.
Esta interacción entre bacterias y hongos a través de vesículas representa la primera evidencia clara de comunicación molecular entre microorganismos de distintos reinos biológicos.
Resultados alentadores en cultivos reales
Los ensayos experimentales han demostrado la eficacia de este sistema en cultivos de tomate. En estas pruebas, las bacterias modificadas lograron detener infecciones causadas por hongos especialmente destructivos como Botrytis cinerea, conocido como moho gris, y Verticillium dahliae, un patógeno vascular que afecta tanto a cultivos agrícolas como a especies forestales.
Estos hongos son responsables de pérdidas significativas en cosechas alrededor del mundo, provocando enfermedades que deterioran la salud de las plantas y reducen drásticamente los rendimientos agrícolas. La capacidad de esta nueva estrategia para frenar estos agentes patógenos sugiere un enorme potencial para aplicaciones prácticas en agricultura y silvicultura.
Un avance clave ante los desafíos ambientales
El descubrimiento tiene lugar en un contexto en el que la agricultura enfrenta desafíos cada vez más urgentes. El uso continuo de fungicidas químicos ha generado problemas como resistencia de los patógenos a los tratamientos tradicionales y impactos ambientales negativos, tanto en la salud del suelo como en la biodiversidad.
La posibilidad de utilizar bacterias beneficiosas para fortalecer las defensas naturales de las plantas representa un avance importante hacia prácticas agrícolas más sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. En lugar de depender exclusivamente de químicos sintéticos, los agricultores podrían recurrir a soluciones biológicas que trabajen con los propios mecanismos naturales del ecosistema para mantener la sanidad de los cultivos.
Expertos en agricultura ecológica y biotecnología han señalado que estrategias como la desarrollada en este estudio pueden marcar la pauta de futuras prácticas agrícolas que combinen eficacia productiva con sostenibilidad. En un momento en que la preocupación por el impacto ambiental de la producción de alimentos es creciente, este enfoque biológico ofrece una alternativa prometedora que reduce la necesidad de fungicidas tradicionales y refuerza la salud general de los sistemas de cultivo.

Además, este tipo de innovación científica puede contribuir a la seguridad alimentaria global, al proporcionar herramientas más eficaces y ecológicas para proteger cultivos clave ante enfermedades que amenazan los rendimientos y la calidad de los alimentos.
Este avance subraya la importancia de la colaboración internacional en ciencia. Al combinar la experiencia de investigadores de la UVA con la tecnología y los recursos de la Universidad de California Riverside, los científicos han logrado un avance con potencial para revolucionar el control de enfermedades en la agricultura.

