Los 100 contenedores dispuestos en el predio quedaron colmados, pero el rápido accionar de más de 120 trabajadores permitió que la Isla 132 amaneciera en condiciones impecables. El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, resaltó el compromiso del público y el sistema de recolección puerta a puerta.
Tras la primera noche de la Fiesta Nacional de la Confluencia, que convocó a unas 270 mil personas, el Municipio de Neuquén destacó el comportamiento responsable del público y la efectividad del operativo de limpieza desplegado en la Isla 132, un área clave por su cercanía con el río Limay.
Según explicó el subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, los 100 contenedores instalados en el predio quedaron completamente llenos, en su mayoría con residuos livianos como vasos, servilletas, envoltorios de comida, conos de cartón y botellas plásticas.
“Son residuos que, por su peso, pueden volarse fácilmente y terminar en el río si no se gestionan de manera correcta”, advirtió.
Para evitar esa situación, el Municipio reforzó el dispositivo habitual con una guardia urbana ambiental, integrada por entre 60 y 70 trabajadores, que recorren el predio desde temprano con bolsas en mano, acercándose directamente al público.
“La idea es que el vecino no tenga que levantarse y perder su lugar. Vamos nosotros hasta donde están sentados y los resultados son muy positivos”, señaló Haspert.
El funcionario detalló que, gracias a este sistema, cada recorrida vuelve con bolsas de gran tamaño completamente llenas, lo que permitió que, pese a la masiva concurrencia, la isla amaneciera limpia.
“A las 3 o 4 de la mañana se vio el resultado del trabajo, y a las 7 ya había otra cuadrilla trabajando. Para las 9, el predio estaba en condiciones impecables para la nueva jornada”, afirmó.
En total, 120 personas trabajan en turnos rotativos durante los días de la fiesta, con apenas tres horas de pausa diaria. El operativo incluye tres pasadas de limpieza, siendo la última la más minuciosa, en la que se retiran incluso colillas de cigarrillos.
Además, el Municipio mantiene activo un stand ambiental, donde se realiza el canje de botellas plásticas y cartón por compost, se entregan bolsas reutilizables y se promueve el uso de vasos reutilizables, una práctica que, según Haspert, redujo notablemente la generación de residuos plásticos en los últimos años.
“Queremos que la Confluencia no solo sea la fiesta más convocante del país, sino también la más limpia”, remarcó el subsecretario, quien confirmó que todos los residuos recolectados son trasladados a la planta de separación y reciclado.
Finalmente, se realizó un pedido especial a los fumadores: apagar las colillas antes de arrojarlas a los cestos, ya que el plástico puede prenderse fuego y generar situaciones de riesgo en un evento de esta magnitud.



