En la antesala del tratamiento de la reforma laboral, previsto para este miércoles en el Senado nacional, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, clave en las negociaciones del gobierno nacional con los mandatarios provinciales moderados que tienen la llave para la aprobación del proyecto, señaló que «hay gobernadores amenazados con que les iban a intervenir el partido para que todos sus legisladores voten contra la reforma laboral, esto significa que les quitarían la única herramienta electoral que tienen frente a las elecciones que se vienen, es gente que se ampara en sus privilegios para apretar».
El mandatario salteño hizo referencia a la conducción nacional del PJ, que hoy se encuentra liderada por Cristina Kirchner.

El mecanismo de presión descrito por el gobernador apunta a la línea de flotación de los armados políticos locales. Si los legisladores votan a favor de la reforma, la estructura nacional del PJ avanzaría sobre los sellos provinciales. Perderlo implica, en la práctica, quedarse sin plataforma para competir, perder financiamiento y ceder terreno ante rivales internos.
En declaraciones televisivas al canal TN, dijo que el partido “es la única herramienta electoral que tienen muchos gobernadores”, sintetizó Sáenz. Este movimiento de intervención desde el PJ Nacional ya se concretó en el pasado: en los últimos tiempos hubo intervenciones similares en Jujuy, Misiones y la propia provincia de Salta.
El foco de la presión está puesto sobre los senadores que integran el bloque de Convicción Federal, presidido por el puntano Fernando Salino e integrado por Carolina Moises, Sandra Mendoza, Guillermo Andrada, Fernando Rejal y Sandra Mendoza. Estos cinco senadores son claves para la aprobación o el rechazo de la reforma.

Definiciones sobre el proyecto
Al ser consultado sobre qué aspectos de la reforma laboral no aprobarían, Sáenz consideró: «Desde el primer minuto dejamos en claro desde las provincias, que somos una de las 4 patas de la mesa de negociación, que no podíamos aceptar el capítulo fiscal porque ya sufrimos una baja de recaudación muy grande»

El gobernador reiteró su posición a favor de una modernización laboral: «Es necesaria una modernización porque bajo la ley actual no se genera trabajo en blanco hace muchos años, y esto generó falta de dignidad para la gente, por lo que propusimos alternativas al capítulo fiscal del gobierno, que giran en torno a una fórmula de contingencia para recuperar ingresos si hasta el 2030 no se generan los puestos de trabajo necesarios para recuperar recaudación».
Sáenz reiteró que sigue abierto al diálogo con el gobierno nacional de acá al miércoles pero pidió que Milei «también escuche al interior, porque hoy la agenda del gobierno nacional es la reforma laboral, pero la del día a día son las inundaciones, los incendios, la falta de obra pública, la fuerte caída del consumo».
Finalmente, aseguró en TN que «espera un llamado de acá al miércoles para destrabar estos puntos fiscales» y reiteró su voluntad de acompañar al gobierno nacional en el proyecto que modificaría sustancialmente la normativa laboral.

