Javier Milei emprenderá dos viajes sucesivos a Estados Unidos para ratificar su pertenencia geopolítica e ideológica: en un lapso de tres semanas, el Presidente participará de dos citas diplomáticas vinculadas a Medio Oriente y América Latina que ha convocado Donald Trump, y a continuación será el protagonista principal de un cónclave económico y financiero destinado a promover la inversión privada en el país.
Según consigna Infobae en una nota firmada por su corresponsal en Washington, Román Lejman, en toda la historia de la Argentina no hubo un sólo presidente que haya viajado tantas veces a Estados Unidos, y menos aún que haya coronado un número inédito de encuentros oficiales con un presidente americano.
Milei lleva 5 reuniones con Trump, y después de las citas en Washington y Miami esa suma llegará a 7. Benjamín Netanyahu, pese la crisis en Medio Oriente y su relación de años con el líder republicano, quedó detrás del presidente argentino.
El 19 de febrero, en Washington, Milei participará de la primera sesión de la Junta de la Paz, un foro multilateral creado por Trump para resolver las crisis mundiales.
En la cita del jueves próximo, Trump dedicará la sesión de la Junta a debatir una hoja de ruta que permita reconstruir Gaza y terminar con el grupo terrorista Hamas, responsable del sangriento ataque ejecutado contra Israel en octubre de 2023.
Los países más poderosos de Europa -Alemania, Francia, Reino Unido- rechazaron la creación de este organismo alegando que sus intenciones geopolíticas se solapan con las facultades institucionales del Consejo de Seguridad de la ONU.

Milei participará en Washington y Miami de encuentros impulsados por Trump.
Y en el caso de América Latina, en coincidencia con la Unión Europea, Brasil, México y Colombia cuestionaron a la Junta de la Paz y reivindicaron la vigencia de las Naciones Unidas, pese a su rol intrascendente en la actual crisis de Medio Oriente.
De la región, Argentina y Paraguay son los dos únicos países que participarán de la sesión de la Junta de la Paz convocada para el 19 de febrero.
Si no hay un cambio de agenda, Milei terminará su intervención en la Junta y regresa a Buenos Aires. Y su próximo viaje a Estados Unidos será a Miami, adonde fue convocado por Trump para participar de una cumbre de presidentes de América Latina que exhiben idéntica afinidad ideológica.
La cita multilateral será el 7 de marzo, y por distintos canales diplomáticos ya fueron invitados Javier Milei -Argentina-, Santiago Peña -Paraguay-, Rodrigo Paz -Bolivia-, Nayib Bukele -El Salvador-, Daniel Noboa-Ecuador-, Tito Asfura -Honduras- y José Jeri -Perú-.
La cumbre de Miami tiene un sólo objetivo geopolítico: quebrar el plan diseñado por Xi Jinping para controlar los recursos naturales, la producción alimentaria y las principales vías de comercialización en América Latina.

La Casa Blanca en Washington, Estados Unidos. Crédito: Reuters
Desde esta perspectiva, la Casa Blanca intentará con sus aliados de América Latina bloquear todos los contratos a favor de China que impliquen aumentar sus reservas de minerales críticos, fortalecer su seguridad alimentaria, facilitar sus dispositivos de inteligencia militar y desarrollar infraestructura que facilite su comercio internacional.
La Cumbre de Miami exhibirá la fractura ideológica en América Latina. De un lado estarán Argentina, Paraguay, Bolivia, El Salvador, Honduras y Ecuador, que se sienten cómodos con la perspectiva internacional de Trump.
Y del otro aparecen Brasil, Colombia y México, que tienen fluidas relaciones comerciales con China y no cuestionan su matriz autoritaria en el ejercicio del poder.
Desde Miami, Milei volará a Manhattan para protagonizar el Argentina Week, que se hará entre el 9 y el 11 de marzo.
Se trata de un evento destinado a explicar la actual situación económica y financiera del país con la intención de ampliar la inversión privada.
La organización quedó a cargo de la Embajada argentina en Estados Unidos, junto al fondo Kaszek y los bancos J.P. Morgan y Bank of America.
«Va a ser el mayor evento de presentación al mundo inversor de la Argentina», dijo el embajador argentino en Estados Unidos, Alec Oxenford, en declaraciones periodísticas.
Y añadió: «Argentina dejó de ser una curiosidad y empezó a ser algo respetado. Pasamos de la curiosidad al respeto».

José Antonio Kast, president electo de Chile.
Milei disertará el 10 de marzo, y a continuación regresará a Buenos Aires. Un día más tarde está previsto que concurra a la jura de José Antonio Kast, que asume como presidente de Chile.
Villarruel en la Chaya, pero no en TV
La Fiesta Nacional de la Chaya en La Rioja se convirtió este sábado en el escenario de un curioso fenómeno mediático y político: mientras la TV Pública evitaba mencionarla o hacerla pasar al frente, Victoria Villarruel «robó» cámara de forma espontánea mezclándose entre la multitud.
En una actitud que contrastó con la participación de Javier Milei en el Festival de Jesús María -donde el Presidente subió al escenario y cantó-, la vicepresidenta prefirió bailar con la gente, mostrándose cubierta de harina y con el tradicional ramo de albahaca en la cabeza, cumpliendo a rajatabla con el rito riojano.
Este intento de invisibilizar a la segunda autoridad del país por parte de la señal estatal remitió a las épocas más duras del kirchnerismo, cuando el aparato de medios oficialistas se centraba exclusivamente en la figura de Cristina Kirchner y «borraba» de la pantalla a gobernadores disidentes o al entonces vicepresidente Julio Cobos tras el conflicto con el campo. Sin embargo, la presencia de Villarruel no pasó inadvertida y terminó cobrando una relevancia política que sacude la interna de la Casa Rosada.
En un movimiento que profundiza su agenda autónoma, la vicepresidenta aterrizó en la provincia y fue recibida con honores por el gobernador Ricardo Quintela, uno de los mandatarios más enfrentados con el Poder Ejecutivo nacional.
El encuentro generó un fuerte impacto institucional, ya que Quintela, quien llegó a decir que el gobierno libertario estaba «acabado», fue uno de los cuatro gobernadores explícitamente excluidos por Milei de las reuniones oficiales, junto a Axel Kicillof, Gildo Insfrán y Gustavo Melella.
Al descender de la aeronave, Villarruel fue escoltada por el mandatario provincial y los senadores nacionales Florencia López y Fernando Rejal, en un gesto de cortesía parlamentaria que marcó un fuerte contrapunto con el aislamiento que Javier Milei impone a las provincias opositoras.
Durante su contacto con los medios locales, la titular del Senado reafirmó su impronta federal: «Cada vez quedan menos provincias para dar la vuelta completa a la Argentina y el objeto es que sientan que pensamos en ustedes, que sepan que en Buenos Aires los tenemos presentes».
Con esta escala en La Rioja, la vicepresidenta consolida un perfil político propio que transita por carriles independientes a los de la Jefatura de Estado, apostando al diálogo allí donde el Gobierno central mantiene los puentes cortados.

