Las 500 Millas de Daytona, una de las competencias más icónicas no solo de la NASCAR en particular, sino de todo el automovilismo estadounidense, tuvo este domingo un desenlace dramático, con choques, despistes y un cambio de liderazgo a metros de la bandera de cuadros que permitió la victoria de Tyler Reddick, piloto del equipo en el que Michael Jordan es copropietario.
«No lo puedo creer, es tan satisfactorio, tuvimos a cuatro chicos que lucharon y se ayudaron. Nunca sabes cómo pueden terminar estas carreras, solo intentas sobrevivir», dijo el exastro de Chicago Bulls al término de la carrera disputada en el Daytona International Speedway de Florida.
Luego, el exbasquetbolista y actual dueño del equipo 23XI Racing junto a su socio, el piloto Denny Hamlin, añadió: «Gran estrategia del equipo, nos dimos una oportunidad al final. No sé qué decir, se siente como si hubiera ganado un campeonato, pero hasta que me den el anillo ni me voy a dar cuenta».

Jordan, multicampeón de la NBA con Chicago Bulls, tuvo así un regalo anticipado de cumpleaños, ya que cumplirá 63 el martes.
Un desenlace electrizante
Carson Hocevar fue el piloto que entró en la última vuelta como líder, pero perdió el control de su auto al ingresar en la curva 1 producto de un contacto con Erik Jones, cuyo Toyota No. 43 se llevó consigo a Michael McDowell, quien también peleaba por la delantera.
Tras ese incidente, fue Chase Elliot, ganador en 2023 de esta prueba denominada “La Gran Competencia Americana”, quien quedó al frente del pelotón. Pero Riley Herbst rebotó contra el paredón tras un roce desde atrás de Brad Keselowski y en su camino hacia afuera de la pista se llevó a Elliot.
A partir de ese momento, Reddick comenzó a saborear un triunfo en el Daytona International Speedway que se concretó segundos después.

“El año pasado fue muy duro para todos, y para mí también. Cuando eres piloto de la Cup Series y llegas a este nivel y corres para Michael Jordan, se espera que ganes todos los años”, admitió el vencedor, quien no había podido subirse a lo más alto del podio en la categoría en 2025.
En esa dirección, añadió: “Tener esa sequía nos hizo mirarnos al espejo, y estoy muy orgulloso. Trabajamos muy duro en la pretemporada, y hubo muchos momentos en esta carrera en los que no tomamos las decisiones que queríamos, pero simplemente nos reiniciamos, y cada vez que teníamos la oportunidad de reiniciar, volvíamos a intentarlo”.
“No sabía si alguna vez ganaría esta carrera. Es surrealista, la verdad. Lo mejor es que mi hijo me preguntó antes de la carrera: ‘¿Por fin vas a ganar esta carrera?’. Algo de lo que pasó hoy me hizo sentir bien”, completó el conductor del Toyota número 45 que fue el 25° y último líder que tuvo la competencia (cifra récord), y que, al cabo, se adueñó de los festejos en la edición 68° de la tradicional cita norteamericana.
ES

