El sueño que perseguía desde hacía años finalmente se hizo realidad. Francisco Cerúndolo se consagró campeón del IEB+ Argentina Open tras vencer al italiano Luciano Darderi por 6-4 y 6-2 en la final en el Buenos Aires Lawn Tennis Club. El título, además de confirmar su gran momento, tuvo un fuerte componente emocional: llegó después de dos finales perdidas y años de insistencia para coronarse ante su gente.
“De tanto golpear la puerta, finalmente se abrió”, resumió Cerúndolo, visiblemente emocionado tras levantar el trofeo. El porteño, que había quedado a las puertas del título en 2021 y 2025 (perdió con Diego Schwartzman y el brasileño Joao Fonseca, respectivamente), destacó el significado especial de ganar en casa: “Me encanta jugar acá. Acá estoy en mi casa, con mi gente, duermo en mi cama”, expresó.
El número uno argentino no ocultó la satisfacción por haber concretado una meta personal con su conquista en Buenos Aires. “No puedo pedir más nada. Todos estos años luché mucho para ganar acá. Había perdido dos finales y no se me venía dando. Quería jugar la final y darme la oportunidad de ir por el título”, explicó. Y mostró satisfacción y orgullo por su rendimiento: “Jugué uno de mis mejores partidos en mucho tiempo”.
Durante el encuentro, Cerúndolo (19° del ranking ATP) mostró solidez táctica y una notable capacidad para imponer su ritmo ante un Darderi (22° del mundo) incómodo, que no pudo hacer pie en el partido y resignó un invicto de 17 partidos (12 en el circuito ATP más 5 del Challenger Tour). “Defendí bien, estuve increíble en el contragolpe y eso me permitió tomar la iniciativa”, analizó.
Además, resaltó la calidad del rival y el respeto mutuo que existe entre ambos: “Soy muy amigo de Luciano, él y su equipo son unas personas increíbles. Los felicito, el trabajo que vienen haciendo es muy bueno”.

El séptimo campeón nacional en el Argentina Open aprovechó el momento para enviar un mensaje público a Andrea Gaudenzi, presidente de la ATP, en medio de las versiones sobre posibles cambios en el calendario y la incertidumbre sobre el futuro del torneo. “Para ser un ATP 250 esto es un lujo, Andrea”, lanzó Cerúndolo, e hizo el gesto de “ojo”, con el índice estirando el pómulo.
El título también marca un paso importante en el crecimiento del argentino dentro del circuito. Con confianza y un tenis en alza, irá por más alegrías en la gira sudamericana. “Una final en Buenos Aires no se da muchas veces en la vida. Había que dejar todo y por suerte lo hice bien hoy”, afirmó.
Fran, que levantó el cuarto título de su carrera -el primero desde Umag 2024, también sobre polvo de ladrillo-, dejó en claro que este logro no representa un techo: “Estoy jugando un gran tenis. No me quiero confortar con esto. Ahora viene Río y quiero ir por más”.

