El actor estadounidense Robert Duvall, uno de los intérpretes más respetados de Hollywood y recordado por sus actuaciones en clásicos como El Padrino y Apocalypse Now, falleció a los 95 años. Así lo confirmaron medios internacionales y su entorno familiar. Su muerte cierra una carrera de más de seis décadas marcada por la versatilidad, la intensidad dramática y una presencia inolvidable en la pantalla grande.
Duvalle ganó un Oscar al Mejor Actor 1983 y fue nominado en múltiples oportunidades por la Academia. Sus colegas y los críticos lo consideraban uno de los grandes actores de su generación, capaz de brillar tanto en roles protagónicos como secundarios.
Una carrera atravesada por personajes inolvidables
Nacido el 5 de enero de 1931 en San Diego, California, Duvall inició su trayectoria artística en teatro. Pasó por la televisión antes de dar el salto al cine en 1962 con un papel en Matar a un ruiseñor (To Kill a Mockingbird).

A lo largo de su carrera trabajó en casi cien películas y series, destacándose por su talento para interpretar tanto papeles protagonistas como de reparto. Fue especialmente recordado por:
- Tom Hagen, el consejero leal en El Padrino (1972) y El Padrino II (1974).
- El teniente coronel William Kilgore en Apocalypse Now, uno de los personajes más emblemáticos del cine bélico.
- Su papel como cantante de country en Tender Mercies (1983), por el que ganó el Premio Oscar al Mejor Actor.
Además de su premio de la Academia, recibió numerosas nominaciones -incluidas siete al Oscar a lo largo de su carrera- y otros galardones como Globos de Oro, BAFTA y premios Emmy.
Su fuerte vínculo con la Argentina
Robert Duvall mantuvo una relación estrecha y sostenida con la Argentina, tanto en lo personal como en lo artístico. Ese lazo se consolidó a partir de su matrimonio con la actriz y productora argentina Luciana Pedraza. Se casaron en 2005 y compartieron numerosos proyectos y estadías en el país.

Duvall visitó la Argentina en reiteradas oportunidades y manifestó públicamente su admiración por la cultura local, en especial por el tango, la música popular y las tradiciones rioplatenses. Esa pasión se reflejó en la película Assassination Tango (2002), que él mismo escribió, dirigió y protagonizó, y que fue parcialmente rodada en Buenos Aires, con una mirada sensible y respetuosa sobre el universo tanguero.
En distintas entrevistas, el actor destacó su afinidad con el estilo de vida argentino y su cercanía emocional con el país, al que consideraba un lugar de inspiración y refugio. Incluso llegó a afirmar que Buenos Aires era una de sus ciudades favoritas fuera de Estados Unidos.
Un legado que trasciende fronteras
La muerte de Robert Duvall provocó una profunda conmoción en la industria del cine a nivel mundial. En la Argentina, su fallecimiento fue especialmente sentido por el vínculo afectivo que supo construir con el país y por el respeto que siempre mostró hacia su cultura.
Con una obra que atraviesa generaciones y geografías, Duvall deja un legado artístico inmenso y una huella particular en la memoria del público argentino, que lo recuerda no solo como una estrella de Hollywood, sino como un actor que eligió tender puentes culturales y emocionales más allá de las pantallas.



