Por: Redacción Diario Vive CABA
20 de febrero de 2026
La calma habitual de la zona industrial de San Fernando se vio rota esta semana por un conflicto que escala minuto a minuto. La planta de Fate, un emblema de la industria nacional con 80 años de trayectoria, se ha convertido en el epicentro de una lucha obrera que resuena en todo el país. Tras el anuncio oficial del cierre de sus operaciones, los trabajadores decidieron iniciar una permanencia pacífica dentro de las instalaciones para evitar el vaciamiento y exigir respuestas claras sobre su futuro.
Un conflicto que no da tregua
La decisión de la empresa de bajar las persianas dejó a 922 trabajadores en la calle de forma inmediata. La gerencia justifica la medida por la caída en la demanda y la apertura de importaciones que, según alegan, hace inviable la producción local de neumáticos. Sin embargo, desde el SUTNA (Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino) denuncian que se trata de una maniobra de ajuste salvaje.
«No somos números en una planilla de Excel, somos personas con años de antigüedad, familias que dependen de este sueldo y un oficio que aprendimos con orgullo», expresó uno de los delegados durante la asamblea permanente.
La sombra del desalojo
Ayer, la situación alcanzó su punto máximo de tensión cuando se notificó una orden de desalojo emitida por la justicia. A pesar de la fuerte presencia policial en los alrededores, los trabajadores ratificaron su voluntad de no abandonar la planta. La consigna es clara: permanencia pacífica. No hay incidentes, solo hombres y mujeres sentados sobre los neumáticos que ellos mismos fabricaron, custodiando las máquinas que son su vida.
Impacto en la comunidad
El cierre de Fate no solo afecta a los operarios directos. San Fernando siente el golpe:

- Comercio local: Se estima una caída estrepitosa en las ventas de los negocios cercanos a la planta.
- Industria: El efecto dominó podría alcanzar a proveedores de insumos y logística.
- Familias: Muchos de los trabajadores son vecinos de toda la vida que hoy se enfrentan a la incertidumbre total.
¿Qué sigue?
Mientras se espera una mesa de negociación en el Ministerio de Trabajo, el clima es de vigilia. Organizaciones sociales, vecinos y otros gremios se han acercado a la puerta de la fábrica para llevar donaciones y apoyo moral.
La pregunta que queda flotando en el aire de San Fernando es: ¿Es este el fin de una era industrial o el comienzo de una resistencia que marcará el 2026? Desde Diario Vive seguiremos de cerca cada novedad en esta planta que hoy, más que caucho, respira lucha.




