El Gobierno reunirá este lunes a las 14 a la mesa política en la Casa Rosada con la intención de avanzar en la agenda legislativa, pero también para dirimir temas incómodos en las relación con los socios del PRO como lo es las definición de los tres representantes del Senado ante la Auditoría General de la Nación, una terna que no tendría a ningún representante del «partido amarillo».
El encuentro lo encabezará la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y también serán de la partida el jefe de gabinete, Manuel Adorni, los ministros Luis Caputo (Economía) y Diego Santilli (Interior), el asesor presidencial Santiago Caputo, la senadora Patricia Bullrich y el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
Con la casi segura sanción de la reforma laboral el viernes 27 de febrero en el Senado, los negociadores libertarios apuestan también a aprobar la enmienda a la Ley de Glaciares, el Régimen Penal Juvenil y el acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur.
Todas estas negociaciones serán parte del encuentro que tendrá lugar este lunes en Balcarce 50, como también la definición de autoridades en el Senado -el martes habrá sesión preparatoria y sería ratificado como presidente provisional Bartolomé Abdala-, como también se definirá la distribución de las tres sillas en la AGN que le corresponden a la AGN.
Este tema resulta urticante para el oficialismo ya que podría reeditar el malestar del PRO cuando Diputados designó a sus delegados en el organismo de contralor y dejó afuera al partido fundado por Mauricio Macri. En aquella oportunidad. el diputado «amarillo» Cristian Ritondo denunció un supuesto «pacto» del oficialismo con el kirchnerismo. Ahora en LLA aducen que por un «tema de representatividad» definido en la Constitución no podrían forzar la reglamentación para que ingresara algún dirigente «amarillo» y así evitar ser pasible de una segura judicialización.
En principio, por la LLA iría un dirigente cercano a los primos Menem, de apellido Piazza, y por el peronismo, el «histórico» auditor Javier Fernández en tanto que el ex senador Luis Naidenoff iría por la UCR, cuyos 10 senadores son fundamentales para el quórum que requiere el oficialismo para abrir las sesiones en el Senado.
Como sea, este lunes también habrá una reunión en el Senado para avanzar durante la semana en un dictamen para la ley de Glaciares y evitar que la futura normativa pueda ser judicializada o escenario de controversias con países vecinos, por caso. Para eso, los senadores se reunirán con integrantes de la Procuración del Tesoro y de la Secretaría de Legal y Técnica a fin de respetar los «tratados internacionales» y evitar que la nueva reglamentación sea víctima de litigios.
También durante la semana los senadores mantendrán reuniones a fin de evaluar cambios en el proyecto de la Ley Penal Juvenil que eviten que resulte incompatible el régimen penal juvenil que existe en la Provincia. Lo que se busca, en última instancia, es impedir que los jueces encuentren forma de no aplicar la futura normativa nacional por aquello de la aplicación de la ley más benigna para los encausados.
En tanto, en el Ejecutivo también avanzan en la redacción de un proyecto para modificar la Ley de Financiamiento Universitario, con miras a su discusión en los primeros días de marzo tras el cierre de las extraordinarias.
Otro de los temas a tratar en el cónclave de Casa de Gobierno serán los preparativos para la inauguración de la sesiones ordinarias del Congreso, prevista para el domingo 1° de marzo, donde Javier Milei volverá a hablar en horario nocturno ante la asamblea legislativa reunida en el recinto de Diputados.
Por ley, el Senado debería organizar la ceremonia. Pero los chispazos entre los hermanos Milei y Victoria Villarruel han roto los canales de diálogo entre las partes. Es por eso que la secretaria general de la Presidencia ultima detalles del evento con Martín Menem, jefe de la Cámara de Diputados. Pero en el operativo de seguridad también interviene la Cámara alta. «Seguramente nos avisarán la lista de invitados a último momento y Victoria deberá soportar algún desaire del Presidente, que la intentará evitar», se resignan cerca de la Vice.

