La imagen de un sacerdote bailando y jugando con tarros de espuma en pleno carnaval sorprendió a miles de usuarios en las redes sociales, pero para el padre José Pedraza, párroco de Los Toldos, es una actitud de lo más habitual. El cura de 38 años, oriundo de Henderson, relató que asiste a los corsos desde hace tres años y que vivió la viralización del video con mucha naturalidad. «Uno lo ve como algo natural y poder compartir mi vocación sacerdotal junto a la comunidad, en un lugar tan festivo, fue algo bien sano«, expresó Pedraza, asegurando que de cada 500 mensajes que recibió, solo uno o dos fueron críticas, mientras que el resto celebró su empatía.
Lejos de limitarse a los corsos, Pedraza detalló que participa activamente en cumpleaños de 15, fiestas del pueblo y peñas, siempre portando el característico cuello clerical, al que denomina «el signo». Esta cercanía, según explicó, genera un puente invaluable con personas que habitualmente no asisten a misa. «La gente viene al encuentro y por ahí te pregunta algo que si no te ve ahí no lo pregunta; hemos charlado con gente que preguntó por bautismo siendo las 11 o 12 de la noche«, reveló el sacerdote. Para él, acompañar a las familias en estos espacios recreativos funciona como «un baño de alegría y esperanza«, especialmente en tiempos donde abundan las dificultades cotidianas.
Finalmente, el padre inscribió su accionar dentro de la visión pastoral impulsada por el Papa Francisco, quien constantemente hace un llamado a construir una «Iglesia en salida« que vaya a las periferias. «El Papa nos ha invitado justamente a hacer este lío lindo, a que el pastor tenga olor a ovejas«, reflexionó, aunque aclaró que dentro de la Iglesia hacen falta distintos carismas, tanto los que están en la calle como los que se dedican al estudio. A modo de cierre, y de cara a los fieles de Bragado y la zona, dejó un mensaje pastoral por el inicio de la Cuaresma: «Pedirle a Dios que prepare nuestro corazón para que esta Pascua podamos recibirlo con un corazón sincero y alegre«.



