Barrios del sur y la zona ribereña denuncian que el camión recolector no pasa con frecuencia, proliferan los microbasurales y el centro de transferencia permanece colapsado. Vecinos advierten riesgos ambientales y sanitarios y piden respuestas urgentes del municipio.
Vecinos de barrios del sur de Plottier, ubicados en el sector ribereño del río Limay, expresaron su malestar por la irregular recolección de residuos y el crecimiento de microbasurales, una situación que se agrava en loteos nuevos y áreas residenciales.
La queja se concentra sobre la calle Batilana, única vía que conecta la ex Ruta 22 con la costanera. Tras el inicio de las obras de asfaltado, se observan focos de basura —especialmente cerca del barrio Chacay— y sectores donde se naturalizó el arrojo de residuos, con impactos ambientales y sanitarios. “Es una zona bellísima, con verde y potencial turístico, pero lejos de ser jerarquizada”, señalaron vecinos.
El problema se repite en el sector ex Mena / barrio Mirasur, donde un único contenedor resulta insuficiente y provoca acumulación de basura, malos olores y presencia de insectos. Los residentes aseguraron que los residuos llegaron a permanecer una semana, generando un foco infeccioso.
A esto se suma el enojo por la extracción de árboles en Batilana, pasando Mosconi hacia el sur. “La municipalidad es eficiente sacando árboles, pero no en brindar servicios básicos”, cuestionaron, en referencia a la Municipalidad de Plottier.
Aunque el sector está próximo al centro, al paseo costero y a barrios privados como Canales de Plottier, carece de obras esenciales. Recién ahora avanzan trabajos de cordón cuneta y asfalto en arterias clave como Mosconi y Batilana.
El reclamo también alcanza al centro de la ciudad: los fines de semana, plazas como el Parque España aparecen colmadas de basura y faltan cestos.
Centro de transferencia colapsado
Vecinos indicaron que los contenedores municipales están saturados y que el centro de transferencia permanece cerrado por desborde. “Para no generar más microbasurales, tenemos que llevar la basura a Neuquén”, afirmaron.
El diagnóstico vecinal apunta a falta de políticas públicas ambientales y sanitarias y a una pérdida de hábitos de cuidado: “Si el camión no pasa, la basura termina en basurales o, peor, en el río”, advirtieron.



