Según la Fundación Tejido Urbano, 1,8 millones de personas de entre 25 y 35 años continúan viviendo con sus padres. El fenómeno supera niveles históricos y se consolida como un problema estructural.
De acuerdo con un informe de la Fundación Tejido Urbano, el 38,3% de los jóvenes argentinos de entre 25 y 35 años no logró mudarse solo en 2025 y continúa viviendo con sus padres. La cifra representa a aproximadamente 1,8 millones de personas.
El estudio advierte que se trata de un fenómeno estructural que, en las últimas dos décadas, nunca logró perforar el piso del 30% y que, desde 2016, se mantiene en una franja que oscila entre el 36% y el 40%.
Entre las principales causas se encuentran la falta de ingresos suficientes para afrontar un alquiler, el encarecimiento del acceso a la vivienda y la inestabilidad laboral.
Sin embargo, el informe también señala que no todos los casos responden exclusivamente a limitaciones económicas: algunos jóvenes, incluso con ingresos superiores a los de sus padres, optan por permanecer en el hogar familiar por conveniencia financiera o decisión personal.
El dato vuelve a poner en agenda el debate sobre el acceso a la vivienda, el mercado de alquileres y las condiciones de empleo para los sectores jóvenes, en un contexto económico que dificulta la planificación de proyectos de vida autónomos.



