Prof. Cecilia Silvero Saiach.mp3
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En un lugar atravesado por la ansiedad, el miedo y la incertidumbre, una propuesta logró abrir una ventana a la calma. La profesora Cecilia Silvero Saiach fue una de las ganadoras del Premio UNNE a la Alfabetización gracias a una experiencia pedagógica que rompió los límites del aula y llevó la lectura a la sala de espera del Hospital Pediátrico de la ciudad de Corrientes.
La iniciativa nació en el marco de un programa de colectivo de lectura impulsado por el Ministerio de Educación de la provincia, destinado a fortalecer la alfabetización en el nivel primario. Durante las acciones de verano —en enero y febrero de 2025— las referentes del programa decidieron trasladar la propuesta a un escenario poco habitual: el hospital. «Nos ubicamos en un rincón del hall con un rincón de lectura, como en las escuelas «, relató Silvero Saiach en diálogo con Radio Libertad. Allí dispusieron libros de distintos géneros literarios, dibujos para pintar y materiales para que los chicos pudieran expresarse mientras aguardaban su turno médico.
De la timidez al entusiasmo
Al principio, el acercamiento fue cauteloso. «Íbamos invitando a cada familia, pasando asiento por asiento«, contó. La propuesta generó curiosidad, pero también cierta timidez inicial. Sin embargo, con el correr de los días, la escena cambió. Niños y niñas de entre 1 y 11 años comenzaron a acercarse cada vez más. Algunos asistían varias veces por semana y ya reconocían el espacio como propio. «Después iban solos y nos pedían un cuento para leer o un dibujo para pintar», recordó la docente.
El objetivo no era únicamente promover la alfabetización, sino también ofrecer contención en un contexto sensible. En una sala de espera hospitalaria, explicó, «se generan muchas ansiedades e incertidumbres, sobre todo en los niños». Frente a ese escenario, la lectura funcionó como una herramienta de calma.
Leer para calmar, leer para vincular
En tiempos donde las pantallas suelen convertirse en el recurso inmediato para «distraer» a los chicos, la propuesta apostó por algo distinto: la escucha atenta y la concentración. «Veíamos que tenían una actitud distinta: estaban más tranquilos, relajados y concentrados», señaló. Incluso quienes aún no sabían leer se sumaban desde la escucha, sin distracciones.
Para la profesora, el mensaje a las familias es claro: no se necesitan horas, sino decisión. «Son cinco minutos que uno puede destinar con un pequeño libro«, sostuvo. Y agregó un punto clave: la lectura no solo fortalece habilidades lingüísticas, sino también el vínculo entre el adulto y el niño.
Un reconocimiento que visibiliza
El Premio UNNE a la Alfabetización distingue experiencias pedagógicas innovadoras con impacto social. En este caso, el jurado valoró la capacidad del proyecto de trascender el aula y llevar la lectura a un espacio comunitario complejo, transformando el tiempo de espera en un momento de encuentro y humanidad. La experiencia fue desarrollada junto a su compañera pedagógica, Mabel Barrios, y contó con el acompañamiento de las autoridades hospitalarias, médicos y enfermeros, quienes recibieron la iniciativa «muy bien desde el primer momento».
Aunque la acción en el hospital fue parte de las actividades de verano, el colectivo de lectura continúa activo en las instituciones educativas de la provincia. Y quienes pasaron por ese rincón en el Pediátrico todavía lo recuerdan. «Las familias nos decían que era re importante ese espacio», destacó Silvero Saiach.
En un contexto donde alfabetizar es uno de los grandes desafíos educativos, la experiencia demuestra que leer también puede ser un acto de cuidado. Que un cuento, en el momento justo, puede aliviar una espera. Y que la escuela, cuando se anima a salir de sus paredes, puede transformar realidades.




