El presidente Javier Milei volvió a escalar el tono contra un sector del empresariado argentino y apuntó directamente contra referentes de la industria del acero, el aluminio y los neumáticos. A través de sus redes sociales, el mandatario aseguró que determinados hombres de negocios «han dejado en evidencia al sistema corrupto que hundió a los argentinos de bien».
Sin mencionarlos en un primer momento por su nombre, el jefe de Estado utilizó apodos irónicos para referirse al CEO del Grupo Techint, Paolo Rocca, al titular de Aluar y Fate, Javier Madanes Quintanilla, y al empresario del rubro del neumático Roberto Méndez.
En un mensaje titulado «Batalla cultural», Milei sostuvo que las recientes controversias «contribuyeron al despertar de un país que quiere ser grande nuevamente», y vinculó las prácticas empresariales cuestionadas con un esquema económico que, según su mirada, se sostuvo durante años al amparo de restricciones a la competencia.
Neumáticos bajo la lupa
Las declaraciones presidenciales se produjeron luego de que el titular de Neumen reconociera públicamente que, antes de la desregulación del mercado, los neumáticos se comercializaban a valores muy elevados. En una entrevista por streaming, el empresario admitió que el sector obtuvo márgenes extraordinarios favorecido por las trabas a la importación.
«Eran carísimas, hay que reconocerlo», expresó Méndez, y afirmó que durante ese período «nunca se ganó tanta plata» como cuando el mercado funcionaba con fuertes limitaciones al ingreso de productos del exterior. También consideró positiva la idea de establecer niveles de rentabilidad «normales», en torno al 20%, al señalar que en determinados momentos las remarcaciones oscilaron entre el 60% y el 70%.
Esos dichos fueron interpretados en la Casa Rosada como una confirmación del diagnóstico oficial sobre distorsiones en los precios internos.
El cierre de Fate y el malestar oficial
El conflicto también se tensó semanas atrás tras el anuncio del cierre de la planta de Fate, firma histórica del sector del neumático. La comunicación se produjo en la antesala del debate legislativo por la reforma laboral y coincidió con la convocatoria a un paro nacional por parte de la CGT.
En el Gobierno generó malestar el momento elegido para informar la medida. Desde el entorno presidencial deslizaron que el anuncio tuvo impacto político en medio de la discusión parlamentaria. Minutos después de conocerse la noticia, Milei publicó un escueto mensaje en redes sociales que alimentó las interpretaciones sobre un posible trasfondo político en la decisión empresaria.
La pulseada con Techint por el gasoducto
Otro de los focos del enfrentamiento fue la adjudicación de un contrato para la provisión de tubos destinados al gasoducto que conectará Vaca Muerta con Río Negro. La empresa india Welspun resultó ganadora con una oferta de 203 millones de dólares para la fabricación de 480 kilómetros de ductos, un monto 25% inferior al presentado por Tenaris, filial del Grupo Techint.
La decisión fue celebrada por el Presidente como una señal de apertura y competencia, mientras que desde el holding argentino argumentaron que la diferencia de precios respondería a condiciones de competencia desleal, al señalar que los tubos incorporan insumos chinos con valores por debajo del mercado.
Milei defendió la apertura de importaciones y cuestionó a quienes alertan sobre posibles perjuicios para la industria local, sugiriendo que detrás de esas críticas existen intereses sectoriales.
Las expresiones del mandatario consolidan un nuevo capítulo en la disputa entre el Gobierno y parte del empresariado industrial. Desde la Casa Rosada insisten en que la liberalización del comercio busca corregir distorsiones y reducir precios internos, mientras que sectores productivos advierten sobre el impacto en el empleo y la competitividad.

