Trabajadores judiciales de la provincia de Buenos Aires se concentraron en cercanías del cruce entre las calles Hipólito Yrigoyen y Entre Ríos, en el centro de San Justo, para «poner en conocimiento del ciudadano» que afrontan una situación salarial «casi de indigencia». Según explicó Rubén Neira, referente de la seccional provincial de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN), los sueldos «rozan los 600.000 pesos».

Con el acompañamiento del secretario gremial de la CGT Regional La Matanza, Ernesto Ludueña, los judiciales realizaron un «banderazo» y, luego, se movilizaron hasta el Palacio Almafuerte y dejaron un petitorio para solicitar que el Municipio «interceda con la Gobernación para abrir un canal de diálogo». «Le pedimos al Gobernador que equipare nuestra situación salarial con la Justicia nacional porque los trabajadores no damos más», señaló Neira.
El referente de los judiciales provinciales había asegurado días atrás, en declaraciones a Radio Universidad, que llevan «muchos años padeciendo la precarización laboral«. «No queremos perder lo poco que nos queda de dignidad», enfatizaba.
Además, se trata de «personal calificado con exceso de horas de trabajo y una obra social obligatoria (IOMA) que es completamente deficiente», resaltaba. Y alertaba: «Nos recibieron solamente una vez en el Ministerio de Trabajo y en la Suprema Corte no quieren escucharnos ni accionar para que nos atiendan».




