El Senado de la Nación dio media sanción a la reforma de la Ley de Glaciares. Con 40 votos afirmativos y 31 negativos, el oficialismo logró avanzar con las modificaciones impulsadas por el Gobierno, que ahora deberán ser tratadas en la Cámara de Diputados.
La administración nacional sostiene que los cambios permitirán generar un marco más claro para fomentar inversiones mineras, especialmente en provincias cordilleranas, sin afectar, según argumentan, la protección de los recursos hídricos.
El debate comenzó por la tarde, luego de que la Cámara Alta aprobara el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. Desde ese momento, el foco pasó a la actualización de la Ley 26.639, que regula la protección de glaciares y del ambiente periglacial.
Defensa oficialista: «Proteger no es paralizar»
En el cierre del debate, la senadora de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, defendió la iniciativa y afirmó que la intención es «volver a ser un país rico». Sostuvo que la minería cuenta con múltiples instancias de control y que el objetivo es establecer «protección con responsabilidad y reglas claras» para que las provincias puedan desarrollar sus recursos.
«Proteger no es paralizar, cuidar no es prohibir», señaló, y agregó que la actividad puede motorizar empleo y dinamizar economías regionales.
En la misma línea, la senadora salteña Flavia Royón aseguró que la reforma no implica entregar recursos hídricos y que el texto mantiene prohibiciones vigentes. Remarcó que los estudios de impacto ambiental deben realizarse antes, durante y con actualizaciones periódicas, como garantía de control.
El cordobés Luis Juez también respaldó los cambios y sostuvo que el marco regulatorio evolucionó desde la sanción original en 2010. Consideró que hoy existen herramientas legales que permiten compatibilizar explotación de recursos y protección ambiental.
Cuestionamientos de la oposición
Desde la oposición, en tanto, surgieron críticas tanto al contenido como al procedimiento. El senador pampeano Daniel Bensusán cuestionó que se hayan introducido modificaciones al dictamen durante el debate, lo que —según afirmó— impidió un análisis adecuado del texto final.
Alicia Kirchner, por su parte, advirtió que el agua es un recurso estratégico y pidió mayor discusión en comisión. Señaló que el país posee una de las mayores reservas de agua dulce del mundo y que cualquier modificación normativa debe evaluarse con especial cuidado.
Pese a las objeciones, el oficialismo reunió los votos necesarios para aprobar la reforma. Ahora será la Cámara de Diputados la que tendrá la última palabra sobre una iniciativa que reabre el debate entre desarrollo minero y protección ambiental en Argentina.

