A través de un duro comunicado conjunto, las dos instituciones con actividad permanente en la Laguna de Bragado manifestaron su profunda preocupación por la bajante sostenida del nivel de agua. Los clubes advierten que la situación ya no es solo un problema estético, sino que afecta directamente la seguridad, el deporte y el ecosistema local.
Según detallaron las comisiones directivas de Krakatoa y San Ramón, la falta de agua ha generado un escenario de riesgo para quienes practican deportes náuticos debido a la aparición de obstáculos y sectores de baja profundidad que provocan varaduras e incidentes.
Además, señalan que la crisis pone en jaque la continuidad de las escuelas deportivas y los entrenamientos, impactando negativamente en la actividad turística y social de la ciudad.
El documento hace especial hincapié en un problema recurrente asociado a la bajante: las floraciones de cianobacterias. Los clubes sostienen que estas requieren un monitoreo constante y una señalización clara para evitar riesgos sanitarios y confusión en la población durante las temporadas más cálidas.

Entendiendo que el problema «excede a cualquier institución en particular», los firmantes solicitan de manera urgente:
Mesa de Gestión de la Laguna: Con participación del Municipio, áreas competentes, clubes y prestadores.
Protocolo de Manejo del Nivel Hídrico: Un plan con criterios técnicos y responsabilidades asignadas.
Monitoreo y Comunicación: Un esquema preventivo para contingencias sanitarias y señalización en los accesos.
El comunicado, fechado el 25 de febrero de 2026, cierra con un llamado a otras instituciones, organizaciones y sectores locales a sumarse a esta agenda de trabajo común para preservar la laguna como «patrimonio natural y espacio de encuentro».
Para coordinar acciones o sumar adhesiones, los interesados pueden contactarse con Fernando García (Presidente de Krakatoa) o Alejandro Boccardo (Presidente de San Ramón).



