En una reciente entrevista para Bragado Informa, Corina Delettieres analizó la compleja situación del servicio de agua potable en la ciudad, destacando la falta de inversión, los niveles de arsénico y la necesidad de una gestión más transparente.
El reporte subraya que la calidad del agua que consumen los vecinos de Bragado sigue siendo una de las grandes deudas pendientes de la infraestructura local. Durante la charla, Delettieres enfatizó que, a pesar de los años de reclamos y de las promesas de obras, las soluciones de fondo no llegan, dejando a la población en una situación de incertidumbre respecto a la salubridad del recurso que llega a sus hogares.
Uno de los puntos más críticos mencionados es la presencia de arsénico en niveles que, en diversas mediciones, han superado lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). A esto se suma el deterioro constante de la red por la antigüedad de las cañerías y los graves problemas de presión que se agudizan en épocas de altas temperaturas. Delettieres cuestionó la relación entre los aumentos en las tarifas y la nula mejora en la calidad del agua entregada por la empresa ABSA.

El informe también hace eco de las acciones judiciales y el amparo que busca obligar a la prestataria y al Estado a garantizar un servicio que cumpla con los estándares legales. Se destacó que, aunque existen fallos que obligan a proveer agua potable segura (incluso mediante la entrega de bidones en casos críticos), la solución estructural sigue estancada por falta de voluntad política y presupuesto.
La entrevista concluye con un llamado a la acción para que las autoridades tomen el tema como una prioridad de salud pública. Para Delettieres, la «materia pendiente» no es solo una cuestión técnica de cañerías, sino un derecho humano básico que sigue siendo vulnerado para todos los bragadenses.



