El procedimiento tuvo lugar durante la madrugada, cuando el personal realizaba patrullajes a pie en un afluente del río Paraná y observó a varios individuos descargando bultos desde una embarcación.
Al advertir la presencia de los uniformados, los involucrados abordaron una lancha y huyeron hacia el país vecino, abandonando en la costa un bote y nueve bultos de grandes dimensiones que emanaban un fuerte olor característico de la marihuana.
Tras asegurar el lugar, los gendarmes procedieron a la apertura de los paquetes, constatando la existencia de 352 ladrillos que contenían una sustancia vegetal compacta.
Las pruebas de campo realizadas por personal de Criminalística y Estudios Forenses arrojaron resultado positivo para cannabis sativa, con un peso total de 309 kilos con 310 gramos.
Intervinieron el Juzgado Federal y la Fiscalía Federal de Oberá, que dispusieron el secuestro del estupefaciente en infracción a la Ley 23.737.





