El Gobierno nacional dejó claro que no contemplará una mejora salarial para los maestros, argumentando que la inflación ya no es un problema. La reunión con gremios terminó sin acuerdo y la discusión pasó a un cuarto intermedio, mientras miles de alumnos enfrentan un comienzo de ciclo lectivo marcado por paros en varias provincias.
El presidente Javier Milei y su administración confirmaron que no habrá aumento del salario docente (0 %), argumentando una moderación de la inflación en Argentina y sosteniendo que la actualización salarial no corresponde al Gobierno central. Esta postura fue puesta de manifiesto durante el encuentro entre autoridades nacionales y representantes de los gremios educativos, en el que la oferta oficial fue nula en materia de incremento salarial.
La reunión, encabezada por el Secretario de Educación y funcionarios del Ministerio de Trabajo, terminó sin consenso y quedó en un cuarto intermedio. La cartera nacional insistió en que la cuestión salarial es competencia exclusiva de las provincias —las que contratan directamente a los docentes— y que, por tanto, dentro del marco de las negociaciones colectivas deberán ser ellas, junto con los sindicatos, quienes acuerden ajustes.
Desde el sector docente rechazaron la oferta del 0 % y advirtieron que continuarán con medidas de fuerza. Paros y movilizaciones afectaron el inicio del ciclo lectivo en al menos 15 distritos, donde las aulas permanecieron vacías y la adhesión a la huelga fue alta, según informes sindicales. Entre las principales demandas figuran la reapertura de la paritaria nacional docente, la restitución del Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) y un incremento salarial que supere la inflación real, que según sindicatos ha erosionado el poder adquisitivo de los maestros.
Las negociaciones provinciales también evidencian tensiones internas: en algunas jurisdicciones se presentaron ofertas salariales que los gremios consideraron insuficientes frente al contexto de costos crecientes y reclaman una política salarial más amplia que contemple un piso digno para la profesión.
El Gobierno nacional, por su parte, reafirmó que la responsabilidad de fijar las condiciones laborales y salariales recae en los gobiernos provinciales, mientras que desde las entidades sindicales advirtieron que, sin un aumento real, el conflicto educativo no se resolverá y el calendario escolar podría sufrir más interrupciones.



