Noel Benítez, fiscal de género.mp3
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«Seguimos en una gran lucha por la igualdad de derechos. La violencia subyace en muchas relaciones y es muy difícil llevar adelante esta tarea, pero me apasiona», expresó.
Benítez integra una de las cuatro fiscalías especializadas en violencia de género que funcionan en la provincia del Chaco. Según detalló, trabajan los 365 días del año mediante un sistema de guardias permanentes que permite recibir denuncias a través de comisarías, la mesa única del Poder Judicial e incluso intervenciones directas cuando toman conocimiento de un caso.
Denunciar para frenar el delito
«La única forma que tenemos de ayudarlas es que denuncien o que alguien denuncie», insistió la fiscal. Recordó que la violencia de género es un delito de orden público, por lo que no necesariamente debe ser la víctima quien radique la denuncia: también pueden hacerlo vecinos, familiares o profesionales.
Explicó que, una vez recibida la denuncia, se activan medidas de protección inmediatas que pueden incluir prohibición de acercamiento, allanamientos, secuestro de armas, botón antipánico o sistema dual de monitoreo, según la gravedad del caso.
«El objetivo es hacer cesar el delito y proteger a la víctima y a su grupo familiar», señaló.
Perspectiva de género y vulnerabilidad
La creación de fiscalías especializadas respondió —indicó— a una decisión de política criminal ante el alto volumen de causas y la necesidad de abordarlas con perspectiva de género.
«Tenemos que entender la situación de vulnerabilidad extrema en la que se encuentran muchas víctimas. Estos hechos ocurren en la intimidad y muchas veces ni siquiera saben que están siendo violentadas», explicó.
Benítez advirtió que el aislamiento es una de las primeras estrategias del agresor. «Les dicen ‘¿quién te va a creer?’ y buscan cortar sus vínculos. Por eso es tan importante que el entorno se involucre y además quiero decirle a las víctimas que nosotros tenemos múltiples maneras de recabar las pruebas, no se queden con lo que les dicen», sostuvo.
En ese sentido, fue contundente: «¿Qué preferís, que tu amiga se enoje o que la maten? Si hay riesgo, hay que denunciar».
Violencia económica y miedo a denunciar
La fiscal reconoció que uno de los principales obstáculos para salir del círculo de violencia es la dependencia económica. «Muchas no denuncian porque no tienen dónde ir, cómo sostener a sus hijos o de qué vivir», afirmó.
También mencionó el temor a represalias cuando el agresor recupera la libertad. «Cada caso se analiza en particular. No siempre la ley permite prisión preventiva, pero existen herramientas de protección que funcionan como el botón antipánico», indicó.
Además de la violencia física y sexual, recordó que existen otras modalidades como la psicológica, económica y digital. «La violencia empieza de manera solapada, con humillaciones y desvalorización. Va creciendo hasta su máxima expresión», alertó.
Un llamado a la sociedad
Benítez destacó la importancia de visibilizar la problemática y generar conversaciones que puedan ayudar a una víctima a reconocerse como tal.
«Invito a la sociedad a ser más responsable. Quizás con una denuncia se le está salvando la vida a alguien», afirmó.
Para quienes necesiten asesoramiento o deseen denunciar una situación de violencia de género, la fiscalía habilitó una línea de contacto permanente: 3625-170402.
«Somos fiscales, pero también somos personas. Atendemos con empatía, sin juzgar, entendiendo por qué muchas tardan en denunciar. Lo importante es que sepan que no están solas«, concluyó.




