
Barcelona
En esta última edición del Mobile World Congress (MWC) ha caído la concentración de los asistentes en los puntos más visitados de Barcelona. Los congresistas se atreven más a moverse fuera de los puntos turísticos. Esta es una de las ideas que se puede extraer del análisis que Telefónica ha hecho con su herramienta Smart Steps, con la que monitoriza de forma anonimizada los movimientos de grandes colectivos humanos.
Las procedencias más numerosas entre los visitantes del MWC son China, Alemania, Francia, Polonia y Reino Unido. El pico de asistencia al congreso en los pabellones de Fira Gran Via de l’Hospitalet de Llobregat, se situó entre las 12 y las 14 horas. La afluencia se mantuvo estable a partir de ese momento hasta que, sobre las 16 horas, los congresistas empezaron a abandonar las instalaciones para dirigirse principalmente a Barcelona y aprovechar su oferta cultural y de ocio.

La zona de Barcelona más visitada, como en anteriores ediciones, sigue siendo la Dreta de l’Eixample –donde se concentran el paseo de Gràcia y el área comercial de plaza Catalunya– con un 17,5%, aunque este área desciende en visitantes ocho puntos respecto al año pasado. Durante la tarde, la zona de la estación de Sants acumula un 5% de las visitas por los congresistas que se marchan en tren.
Por la noche, las salidas para cenar se concentraron sobre todo entre los barrios del Poble Sec, Sant Antoni y el Raval, que atrajeron al 15% de los visitantes en esta franja horaria, aunque fueron tres puntos porcentuales menos que el año pasado.
Las pernoctaciones se produjeron principalmente en la Dreta de l’Eixample (13%), el Raval (6,8%), Sants (6,44%), el Poble Sec (5%), Sant Antoni (3,6%) y el Barri Gòtic (3,5%)

Entre los datos extraídos, Telefónica señala que las procedencias más numerosas de los visitantes del MWC son China, Alemania, Francia, Polonia y Reino Unido.
Smart Steps es una herramienta de Telefónica que lleva varios años de desarrollo y se ha empleado en numerosos estudios de movilidad y patrones de comportamiento de colectivos, como congresos, ferias, conciertos o espectáculos deportivos. Los datos extraídos de estos análisis, que son anónimos, permiten a las empresas públicas y privadas planificar decisiones estratégicas, como los suministros y el transporte, a partir de un conocimiento real de lo que hacen las personas.

Licenciado en Periodismo por la UAB. Redactor de La Vanguardia desde 1996. Ha cubierto las áreas de Política, Deportes y Comunicación. Especializado en tecnología. Autor del libro ‘Bicicletas para la mente’ (Península)



