Ivan Pera es el comisionado del Pacte per Ciutat Vella, el encargado del gobierno del alcalde Jaume Collboni de sacar adelante esta suerte de punto de encuentro entre la ciudadanía y el Ayuntamiento de Barcelona con el objetivo de establecer la hoja de ruta de la próxima transformación del distrito más complejo de la urbe, el gran cambio contemplado a diez años vista de los barrios del Raval, el Gòtic, la Barceloneta y Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera.
Convivencia
La gente no nos está pidiendo fuegos artificiales, sino poder vivir con normalidad”
En la presentación del Pacte per Ciutat Vella insistió en que su gran objetivo es que la vida cotidiana de los vecinos de estos barrios vuelva a ser normal…
Es lo que nos están pidiendo los vecinos, una Ciutat Vella donde puedan vivir tranquilamente, de manera segura, sintiendo el barrio, cuidando de la gente más vulnerable… y también una Ciutat Vella que vuelva a ser el centro de Barcelona, el centro de todos los barceloneses… La gente no nos está pidiendo fuegos artificiales, sino poder vivir con normalidad. Y para ello tenemos que reconstruir el equilibro entre la vida de barrio y la vida de una gran capital.
Es que en muchas calles de Ciutat Vella es más fácil comprar un souvenir con forma de pene que un destornillador…
En eso estamos trabajando desde el minuto cero del mandato. Tenemos un plan de usos en marcha y estamos incrementando las inspecciones. Queremos redoblar las multiinspecciones, y trabajar más con Hacienda. Venimos actuando sobre lo que ya pasó, lo que no nos gusta, y ahora, este año, vamos a ponernos a trabajar sobre lo que queremos que pase, un nuevo pacto de comercio, lo que vamos a promocionar en Ciutat Vella para que los barceloneses regresen al centro. Para ello también estamos creando una nueva Rambla atractiva para todos.
La histórica farmacia La Estrella reabrió como tienda marihunanera ¿sabía que ahora se está convirtiendo en una bisutería?
Sí, últimamente abren muchas bisuterías en el distrito. Es que los monocultivos comerciales son así. Cuando actúas sobre unos aparecen otros.
¿Y cómo se plantean aliviar la presión turística? ¿consideran la posibilidad de rebajar el número de visitantes?
Tenemos el plan de espacios de gran afluencia. También estamos trabajando el tema del retorno social a través de la nueva tasa turística. Tenemos que encontrar el equilibrio.
¿Y esta búsqueda del equilibrio no pasa por el decrecimiento turístico?
Eso sería como poner murallas… Lo que queremos es potenciar todo el patrimonio cultural que tenemos. Como el nuevo pulmón cultural que se está configurando en el recinto del antiguo hospital de la Santa Creu. Se trata de otra de las líneas del Pacte per Ciutat Vella. Vamos a embellecer todo lo que tenemos. Que la gente venga y diga qué chulo. Queremos un turismo de calidad, un turismo que respete el entorno que encuentra, un turismo que no sea depredador. Conseguir esto no es fácil. Es un proceso lento que requerirá de varios años. Por ello necesitamos esta visión a diez años. Pero de este modo al mismo tiempo reforzaremos el sentimiento de pertenencia entre los vecinos del distrito. Y así abriremos de nuevo Ciutat Vella al resto de Barcelona.
Pero Ciutat Vella no atrae únicamente a turistas, también atrae a una población muy vulnerable en busca de asistencia y la verdad es que muchos vecinos están cansados de ello…
Nos abrimos al mundo y el mundo se instaló en Ciutat Vella. Sí, ello provoca tensión en el espacio público. Lo vemos claramente. Pero tenemos una serie de entidades muy potentes que cuidan a la gente más vulnerable. No vamos a poner palos en las ruedas de esto. Pero tenemos que buscar otros mecanismos para que no toda esta población se concentre en Barcelona, Ciutat Vella y el Raval. También es claramente una cuestión de ciudad y de país. Tenemos que trabajar coordinadamente con otras administraciones.
Es que en el Raval tenemos el centro de asistencia a toxicómanos con más usuarios de toda España…
Sí, estamos trabajando para rebajar la presión sobre el espacio público que supone el funcionamiento de la sala Baluard. Es verdad que hay vecinos de Ciutat Vella que se sienten abandonados, pero estamos trabajando para acabar con esto. Aquí no se abandona a nadie. Ahí, en el entorno de la Baluard, tenemos muchos educadores de calle, y también redoblamos la presencia de la Guardia Urbana.
¿Y de este modo muchos vecinos dejarán de sentirse abandonados?
Otra de las propuestas que estamos estudiando para revitalizar toda esa zona es la de prolongar la rambla del Raval a través de la avenida Drassanes. De esta manera, con la reforma de la plaza dels Àngels, la del Macba, completaríamos el eje que en su momento proyectó Pasqual Maragall, el del Seminari al Liceu. Lo que pretendemos es estirarlo hasta el mar, este eje, y de este modo abrir de verdad el Raval al mar. Así las Drassanes dejarán de ser el patio de atrás del Raval. Y luego procuraremos que sobre este eje ocurran muchas cosas. Así generaremos nuevos pulmones en el distrito.

Nacido en Salamanca en 1974. Licenciado en Sociología por la Universidad de Granada. Máster en Periodismo Les Hueras de la Universitat de Barcelona. Premio Josep Maria Huertas Clavería en 2008 por su obra Mudanzas . Desde el año 2000 escribe reportajes en La Vanguardia , en su mayor parte sobre el ámbito local.



