En una jornada de formación integral, el Instituto de Turismo del Chaco y el IPRODICH brindaron herramientas de atención al cliente e inclusión a los trabajadores del transporte. La iniciativa busca que los choferes se conviertan en «embajadores» del destino, garantizando una bienvenida de calidad para los miles de visitantes que llegarán a la capital chaqueña en julio.
Este sábado se llevó a cabo una nueva edición del programa «Buenos Anfitriones», una capacitación estratégica diseñada para fortalecer el rol de los taxistas y remiseros como el primer eslabón de la cadena de valor turística. La actividad, realizada en articulación con la Asociación de Propietarios de Taxis, el municipio local y el IPRODICH, responde a los lineamientos del gobernador Leandro Zdero de consolidar al turismo como una política de estado frente a la proximidad de la Bienal Internacional de Esculturas 2026.
Durante la formación, se puso especial énfasis en que el transporte público representa la primera interacción que el turista tiene con la identidad chaqueña. Al respecto, la presidente del Instituto de Turismo, Verónica Mazzaroli, destacó que los trabajadores del volante son «los verdaderos embajadores del destino», responsables de transmitir la hospitalidad y el orgullo local. La jornada no solo abordó aspectos de información turística y trato cordial, sino que sumó una perspectiva fundamental de derechos humanos.
El IPRODICH aportó un módulo específico basado en el paradigma social de la discapacidad, promoviendo una atención inclusiva y sensible que cumpla con las normativas de accesibilidad universal. Esta visión busca que Resistencia no solo sea reconocida por su arte, sino también por ser una ciudad amigable y preparada para recibir a todas las personas sin distinción. En el cierre del evento, se realizó un emotivo reconocimiento a Liliana Sobol por su liderazgo en el sector, en coincidencia con las celebraciones por el Día Internacional de la Mujer.
Finalmente, las autoridades remarcaron que este tipo de inversiones en capital humano impactan directamente en la economía local. Según Mazzaroli, la Bienal es una «vidriera internacional» que genera empleo y oportunidades para cientos de familias, por lo que la profesionalización del servicio de transporte es una pieza necesaria para asegurar que el movimiento económico derivado del turismo se consolide y crezca año tras año.




